Una joven de Villa Mercedes estuvo al borde de la muerte. No sufrió un accidente ni fue víctima de un desconocido, su novio Nahuel Fernando Ojeda la atacó a golpes, la hirió con un arma blanca y la encerró, luego de una fiesta. Fueron unas 12 horas de tortura, dijo la Fiscalía. Se salvó porque logró ir hasta lo de su madre. Luego de varias averiguaciones, los policías del Departamento de Homicidios detuvieron al agresor en plena calle cuando caminaba con su padre. Este viernes, pasado el mediodía, fue enviado al Penal de San Luis.
La fiscal Nayla Cabrera Muñoz contó que el ataque fue el 10 de mayo, luego de que la víctima asistiera a un cumpleaños en el barrio La Ribera. En medio de la fiesta la muchacha le envió un video al acusado, en el que se veía un hombre al fondo.
La sola imagen de esa otra persona, sacó de quicio al imputado de 25 años. De inmediato fue hasta la vivienda del cumpleaños, recogió a su pareja y la llevó hasta su domicilio, un departamento, ubicado en un complejo de calle Suipacha.
Ojeda tiró a su novia al piso, la golpeó contra la pared y, una vez en el suelo, siguió pegándole mientras le tapaba la boca para que no pudiera pedir ayuda.
Cuando llegaron al dormitorio, el imputado volvió a golpear a la mujer contra un placard. La amenazó y le tapó la cabeza con una almohada.
En un momento, la víctima consiguió huir hasta la parte exterior del departamento. Igualmente Ojeda la alcanzó y la encerró.
Fue entonces cuando todo se tornó aún más violento. El acusado agredió y buscó intimidar a su pareja con un cuchillo. La torturs se extendió por más de doce horas, hasta que la mujer logró convencer al imputado para que la dejara ir hasta su domicilio, con la excusa de que volvería más tarde.
Cuando la joven arribó a su casa, su madre descubrió los golpes y denunciaron de inmediato a Ojeda.