Luego de intensas averiguaciones en un tiempo récord de un par de días y de 11 allanamientos realizados en una mañana, los policías del Departamento de Investigaciones (DDI) de Villa Mercedes detuvieron a los dos principales sospechosos de cometer dos asaltos la semana pasada. En el primer robo interceptaron a una mujer en la parada de un colectivo. Tan dispuestos estaban a demostrarle de lo que eran capaces que, después de sustraerle la cartera, lanzaron tiros al aire para asustar todavía más a la víctima. Tres días después entraron a robar a un negocio, también valiéndose de un arma de fuego para generar temor.
Los sospechosos tienen 22 y 26 años, informaron los voceros de Relaciones Policiales. Están a disposición del fiscal instructor 4, Leandro Estrada, quien seguramente en las próximas horas los impute por los dos atracos.
Los allanamientos contaron, además, con la colaboración de los efectivos de la Comisaría 8°, del Departamento de Homicidios Concarán y de Villa Mercedes, Policía Científica, Comando Radioeléctrico, Patrulla de Aproximación Comunitaria (PAC), División Respuesta Inmediata Motorizada (DRIM) y del grupo táctico COAR.
Fueron en distintos puntos de la Villa Mercedes. Secuestraron el revólver, que habrían usado en los robos, prendas de vestir, la moto cross negra, en la que presumen se movían los delincuentes, y otros elementos vinculados a la investigación, precisaron los voceros. Todo lo incautado, la moto, el arma y la ropa, ya fue reconocido por las víctimas. Los damnificados confirmaron que todos los secuestros coincidían con lo que usaban los ladrones.

El primer asalto ocurrió la noche del jueves pasado, en pleno centro de la ciudad. En la esquina de Las Heras y Riobamba, dos «motochorros» abordaron a una mujer que esperaba el colectivo en una parada. La amenazaron con un arma de fuego, le arrebataron el bolso porque allí tenía su celular y escaparon. En la huida efectuaron disparos intimidatorios para que la mujer ni se atreviera a gritar.
Tres días más tarde, la mañana del domingo, asaltaron un comercio de Marconi al 800, en la zona del barrio 50 Viviendas. Esa vez, solo uno de los delincuentes bajó de la moto, tipo enduro en la que se movían, e ingresó al negocio. No anduvo con rodeos. Sacó un arma de fuego, amenazó a la empleada del local y se llevó todo el efectivo que tenía.
Luego, salió y huyó junto a su cómplice, que lo esperaba con la motocicleta negra que había dejado en marcha.
Los investigadores establecieron que los jóvenes que ahora están detenidos son los «motochorros» de esos asaltos tras analizar videos de cámaras de seguridad, hacerles seguimientos y constatar los domicilios que frecuentaban.