Una planta de marihuana casi le costó la vida a Luciano Mercau, el 14 de septiembre cuando fue baleado por unos vecinos y los días siguientes cuando tuvo que recuperarse del impacto que recibió en el abdomen. A Franco, César y Brian Páez, los tres familiares, acusados de haber participado de ese ataque les costará solo cuatro años en la cárcel.
La mañana de este miércoles reconocieron ante el juez de Garantías 1, Alfredo Cuello, que le pegaron un tiro a su vecino, en medio de una disputa en la que la víctima les reclamaba que le habían robado una planta de marihuana. Por haber admitido eso recibieron tal condena, previamente acordada entre la fiscalía y la defensa.
Y ya que estaban, dos de los Páez fueron sentenciados por otros delitos anteriores. Franco Daniel Paez fue penado por «lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego y por la participación de dos o más personas»; Brian Páez por «lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego y por la participación de dos o más personas», «portación ilegal de arma de fuego de uso civil» y «robo simple en grado de tentativa» y César Antonio Paez por «lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego y por la participación de dos o más personas», «hurto calificado por escalamiento» y «hurto calificados por la participación de un menor».
La agresión que armó un revuelo, en el que se cruzaron hasta criaturas, ocurrió alrededor de las seis de la mañana del domingo 14 de septiembre. Para los fiscales José Olguín y Marcelo Palacio fue «una pelea entre dos familias”.
Gustavo Reviglio, el defensor de los Páez, siempre sostuvo que los problemáticos eran los Mercau, que desde que llegaron al barrio tenían problemas con todo el mundo. Las dos familias viven al sur de Villa Mercedes, cerca del Río Quinto.
Olguín, en las audiencias, había recapitulado que los acusados fueron hasta lo de la víctima. Uno de ellos, Franco, portaba un arma de fuego. Primero discutieron y luego se fueron a las manos. Se lanzaron de todo.
Según la teoría fiscal, el hombre “desenfundó un arma de fuego tipo calibre 22 largo y realizó varios disparos”. Hubo varios balazos y uno de esos proyectiles lesionó a Mercau.
Estuvo en terapia intensiva, bajo coma inducido y pronóstico reservado. Después de casi cuatro días de estar bajo cuidados intensivos, fue enviado a una sala común.
Para Reviglio, todo sucedió exactamente al revés. Argumentó que los Mercau fueron hasta lo de Franco, quien se preparaba para ir a su trabajo. Llegaron a reclamarle por una planta de marihuana que, según ellos, le habían sustraído los Páez.
Al final, los tres acusados, que son tíos y sobrinos, reconocieron lo que, al principio, habían negado porque con esa condena la sacaban barata.