Un joven y su amigo, quienes se creían los dueños de la Ruta 2b y el canal de La Ribera, en la moto de uno de ellos se quedaron sin el pan ni la torta. Hacían «Willy», esa peligrosa maniobra que implica levantar la parte delantera del rodado para que la rueda de ese lado se eleve lo más posible. El conductor tenía casco, su acompañante no. En el medio de ese espectáculo en el que ponían en riesgo sus vidas y las de otros ocasionales conductores, notaron detrás la presencia de la Policía. Sin pensarlo, hicieron algo peor, se dieron a la fuga. Pero la máquina les falló, ya no los acompañó en ese delito y tuvo un desperfecto técnico por el que ya no pudo seguir. Los hombres tenían los papeles en regla de la motocicleta, pero uno de ellos no tenía casco, así se quedaron sin su «juguete» de adultos.
Si el joven de 19 años, el conductor de la Honda GLH 150 quiere volver a verla tendrá que pagar una multa en la Municipalidad. De todas formas, le salió barata; no sumó un cargo penal por «resistencia a la autoridad».
Sucedió alrededor de las 18:25. Los primeros en detectar a los «cancheros» de la Honda fueron un par de policías de una patrulla del Comando Radioeléctrico. La huída les duró poco, porque a poco de acelerar el rodado se quedó sin marcha.

Fue, entonces, cuando identificaron al conductor de y a su acompañante de 23, quien no usaba casco.
Ante esa falta a una ordenanza municipal, los efectivos se comunicaron con el personal de Tránsito del Municipio. Los inspectores llegaron, constataron que el vehículo estaba en regla, pero el mayor de sus ocupantes no, al no llevar casco, y les retuvieron la 150 roja.
No volverán a verla si no se acercan a la Municipalidad a pagar la multa, la cual pueden abonar en cómodas cuotas.