Para la CGT el paro tuvo un acatamiento de más del 90%

La central obrera cuestionó el debate que se debate en el Congreso. Hubo fuerte impacto en transporte e industria, mientras que el comercio trabajó casi con normalidad.
20 de febrero de 2026

La Confederación General del Trabajo (CGT) concretó ayer su cuarto paro general durante la gestión de Javier Milei, en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en el Congreso. El cosecretario general de la central, Jorge Sola, afirmó que la medida tuvo un acatamiento “de más del 90 por ciento”.

“Hemos sido consecuentes y responsables en mantener la paz social”, sostuvo Sola en conferencia de prensa, donde calificó la iniciativa oficial como un proyecto que “retrocede 100 años”.

La huelga se sintió con fuerza en el transporte público. Solo circularon colectivos del grupo DOTA, cuyos choferes no están afiliados a la UTA, mientras que trenes y subtes no prestaron servicio. Ante ese escenario, muchos usuarios recurrieron a autos de aplicaciones y combis para trasladarse.

También se paralizó la actividad en la mayoría de las fábricas y hubo escasa atención en dependencias públicas y bancos. En contraste, gran parte de los comercios abrió sus puertas y funcionó con relativa normalidad.

Sola aseguró que el paro expresó un “enorme rechazo a la destrucción del tejido productivo” y advirtió sobre la pérdida de empleos formales en los últimos dos años. En ese marco, mencionó el reciente anuncio de cierre de la empresa FATE como un ejemplo de la situación que atraviesa la industria.

En paralelo, sectores “duros” de la CGT y gremios de las dos CTA marcharon al Congreso mientras Diputados debatía la iniciativa. El titular de la UOM, Abel Furlán, afirmó que la reforma implica “pérdida de dignidad” para los trabajadores y ratificó la continuidad del plan de lucha.

Incidentes en la marcha contra la reforma laboral

Mientras los diputados debatían la reforma laboral, la jornada de protesta frente al Congreso de la Nación comenzó con momentos de tensión y los primeros incidentes se registraron minutos después del inicio de la movilización. Un grupo de manifestantes lanzó botellas y palos contra efectivos policiales e intentó derribar una de las vallas de seguridad instaladas en las inmediaciones.

En un primer momento, las fuerzas no respondieron a las agresiones. Sin embargo, ante la reiteración de los disturbios, intervino un camión hidrante para dispersar a quienes se encontraban en la primera línea.

Según se informó en el lugar, el uso de agua tuvo como objetivo evitar enfrentamientos cuerpo a cuerpo y despejar la zona de las vallas. Tras la primera dispersión, algunos manifestantes se refugiaron detrás de una bandera argentina, mientras otros entonaban cánticos como “la patria no se vende”.

Minutos más tarde, volvieron a registrarse lanzamientos de objetos, lo que motivó el despliegue de columnas de infantería con personal de Gendarmería Nacional Argentina para reforzar el operativo de seguridad.

Adorni calificó de “extorsivo” el paro

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificó el paro general que llevó adelante ayer la CGT como “extorsivo” y sostuvo, en referencia a los sindicalistas, que “por algo la gente los odia”, ya que lo que buscan es “hacerle daño a la Argentina”.

“No hay nada más extorsivo y contrario a la libertad que lo que están haciendo los sindicalistas”, señaló el funcionario en alusión a la medida de fuerza en rechazo de la reforma laboral, y aseveró que es un paro “perverso” porque quien quiere trabajar no puede hacerlo.

Adorni consideró que “por algo la gente los odia y tienen un 80 por ciento de imagen negativa, y es porque lo único que hacen es complicarle la vida al trabajador. No podés dialogar con gente que lo único que quiere es hacerle daño a la Argentina”, insistió.

El jefe del Gabinete consideró “extraño” que en otros Gobierno no hubo medidas similares, y puntualizó: “sin ir más lejos en la administración de Alberto Fernández tenías 200 por ciento de inflación y casi 60 por ciento de pobres y no había paro”.

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