La célebre actriz francesa Brigitte Bardot falleció este domingo a los 91 años. La noticia fue confirmada mediante un comunicado oficial de la Fondation Brigitte Bardot, que expresó su “inmensa tristeza” por la muerte de su fundadora y presidenta.
Francia y el mundo despiden a una figura que no solo marcó al cine, sino que lo transformó. Nació en París el 28 de septiembre de 1934, Bardot fue mucho más que una estrella: encarnó una ruptura cultural. Su protagónico en “Y Dios creó a la mujer” (1956), dirigida por Roger Vadim, la convirtió en un símbolo de libertad y sensualidad femenina en una Europa que aún no encontraba palabras para esa emancipación. Su imagen -cabello suelto, pies descalzos y una mezcla de inocencia y desafío- definió una época.
Apodada “BB”, desarrolló una carrera intensa y breve por decisión propia. Participó en más de 45 películas y trabajó con directores clave de la Nouvelle Vague, como Jean-Luc Godard en “El desprecio” y Louis Malle en “La verdad”. En 1973, en el punto más alto de su fama, decidió retirarse del cine a los 39 años, al considerar a la celebridad como una “prisión dorada”.
Del cine al activismo
Tras dejar la actuación, Bardot volcó su vida a la defensa de los animales. Desde su residencia en Saint-Tropez impulsó una militancia incansable que derivó en la creación de la Fondation Brigitte Bardot, su obra más perdurable. Defendió causas internacionales contra el maltrato animal y el sacrificio indiscriminado, una lucha que, según el comunicado difundido tras su muerte, fue el eje central de su vida.
Su trayectoria también estuvo atravesada por controversias. Sus posturas políticas y su relación conflictiva con la maternidad generaron fuertes debates, pero esa franqueza la convirtió en una figura admirada por intelectuales como Simone de Beauvoir, quien la consideró una mujer que se negó a ser reducida a objeto.
En sus últimos años, Bardot mantuvo intactas sus convicciones. Hoy se va la mujer, pero permanece el mito: una figura que hizo de la belleza un gesto de libertad y dejó un legado que trasciende el cine, vivo en su activismo y en su influencia cultural.

Sus mejores 5 mejores películas
La trayectoria de Brigitte fue corta, pero legendaria porque, a lo largo de su paso por la industria cinematográfica se supo convertir en un ícono gracias a que grabó más de 45 películas y más de 70 canciones.
- “Y Dios creó a la mujer” (1956): Es la película que la catapultó al estrellato mundial. Bajo la dirección de Roger Vadim, Bardot interpreta a Juliette, una joven cuya libertad sexual genera un caos absoluto en un pequeño pueblo. Vadim supo utilizar la cámara como un pincel para resaltar una belleza que desafiaba toda moral establecida.
- “La pequeña B. B.” (1956): En este filme, interpreta a una chica de provincias que es descubierta por una revista parisina, iniciando una carrera como top model. La trama juega con los celos y el deseo cuando ella intenta provocar a su promotor -quien la ve solo como una hija- involucrándose con un hombre más joven.
- “El desprecio” (1963): Jean-Luc Godard la dirigió en esta obra maestra del cine de autor. Bardot encarna a la esposa de un guionista cuyo matrimonio se desintegra en medio de una producción cinematográfica. Rodada en la icónica casa Malaparte en Capri, la película es un estudio sobre la mirada y el desencanto, aunque el propio Godard afirmara años después que no disfrutó del proceso.
- “Querida Brigitte” (1965): Una comedia entrañable donde comparte pantalla con James Stewart. La historia sigue a un profesor bohemio y su hijo, un niño genio de las matemáticas que está obsesionado con la actriz francesa. El clímax llega cuando el amor del niño por Bardot termina salvando el día gracias a una inesperada predicción en las carreras de caballos.
- “¡Viva María! (1965)”: Junto a Jeanne Moreau, Bardot interpreta a la hija de un terrorista irlandés que se une a un circo en Centroamérica. Ambas terminan liderando la revolución mexicana en una trama que combina números musicales, sátira política y el momento histórico en el que, según la ficción, las protagonistas inventan el striptease.
