A nueve días de la primavera, la nieve pintó de blanco a San Luis

La nevada alcanzó distintos puntos de la provincia y dejó postales poco habituales para esta altura del año. Familias enteras salieron a disfrutar del paisaje, mientras el frío extremo obligó a desplegar operativos de asistencia.
13 de septiembre de 2026
La Toma, y su postal invernal.

Apenas nueve días antes de que termine el invierno, San Luis volvió a vestirse de blanco. La nieve cayó con distinta intensidad en buena parte de la provincia y transformó campos, sierras, calles y pueblos en un paisaje que durante unas horas pareció cambiar por completo la geografía puntana.

La postal se repitió en lugares muy diferentes. Hubo nieve en la ciudad de San Luis, Villa Mercedes, Potrero de los Funes, El Trapiche, La Carolina, Saladillo y distintos parajes serranos. En el campo, el ganado quedó rodeado por una capa blanca; en las localidades de las sierras, techos, árboles, caminos, iglesias y viejas construcciones amanecieron cubiertos de nieve.

Aunque sorprenda por la cercanía de la primavera, septiembre viene regalando en los últimos años algunas buenas nevadas en San Luis. Y esta vez volvió a hacerlo. Para el campo y las zonas serranas, además de la belleza del fenómeno, la llegada de humedad resulta especialmente bienvenida después de los meses secos del invierno.

Como suele ocurrir cada vez que nieva, también reaparecieron esas viejas explicaciones que forman parte de la sabiduría popular. Los paisanos suelen decir que la nieve “mata las pestes”, una manera tradicional de asociar el frío intenso con el final de los males propios del invierno. Más allá de esas creencias, lo concreto es que la nevada dejó una importante carga de humedad y un cambio profundo en el paisaje.

Y hubo quienes decidieron simplemente disfrutarla. En distintas localidades, cientos de familias salieron con los chicos y las mascotas para jugar, caminar, hacer muñecos y guardar fotografías de un fenómeno que no ocurre todos los días. Las imágenes que comenzaron a circular desde las primeras horas mostraron otra cara de San Luis: completamente blanca y, por momentos, con aspecto de postal.

Pero el fenómeno tuvo también su costado más difícil. Las temperaturas extremadamente bajas obligaron al Gobierno provincial a desplegar un protocolo de emergencia, con intervención del Ministerio de Desarrollo Humano, para asistir a familias en distintos barrios y atender las situaciones de mayor vulnerabilidad. Entre la preocupación que impone el frío y el asombro que provoca el paisaje, San Luis vivió así una de esas jornadas que quedarán retratadas en cientos de fotografías: *el invierno se despidió vestido de blanco.*

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