El ingeniero Gabriel Hidalgo, asesor de Obras Sanitarias Mercedes (OSM), explicó que esta situación se debe al arrastre de sedimentos generado por las lluvias y por la apertura de compuertas, lo que incrementa la presencia de barro en el agua cruda que ingresa al sistema.
En ese sentido, Hidalgo llevó tranquilidad a la población y aseguró que el agua continúa siendo potable, ya que es analizada de forma permanente y cuenta con el proceso de cloración correspondiente.
Además, indicó que las plantas potabilizadoras de La Ribera y el Dique Vulpiani trabajan de manera intensiva desde el viernes, realizando tareas de filtrado para remover el barro y garantizar la calidad del agua.
Desde OSM también señalaron que no es necesario hervir el agua, ya que la turbidez responde a un fenómeno excepcional provocado por las precipitaciones registradas en la región.
Las autoridades pidieron paciencia a los vecinos, mientras continúan las tareas para normalizar el servicio en el menor tiempo posible.
