La cápsula tripulada de Artemis II, que protagonizó una histórica misión al orbitar la Luna, amerizó este viernes frente a la costa de San Diego (California) tras un descenso controlado por paracaídas que permitió reducir la velocidad de una caída libre de aproximadamente 14 minutos al ingresar en la atmósfera terrestre.
Minutos antes del amerizaje, la nave se había separado del módulo de servicio de Orión, en una maniobra realizada unos 37 minutos previos al descenso final sobre el océano Pacífico.
La misión, que se extendió durante diez días sin alunizaje, transportó a los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen. El amerizaje se produjo a las 20:07 (hora del este de Estados Unidos, 21:07 de Argentina), a unas 2.000 millas náuticas de la costa, equivalente a unos 3.704 kilómetros.
Uno de los momentos más críticos del regreso fue la prueba del escudo térmico, clave para proteger a la tripulación durante el reingreso. La fricción con la atmósfera elevó la temperatura de la nave a niveles extremos, inicialmente estimados en 2.760 grados centígrados, aunque luego ajustados por la NASA a alrededor de 1.650 grados.
Con este exitoso retorno, la NASA avanza en su programa Artemis, que busca sentar las bases para futuras misiones tripuladas con destino a la superficie lunar.