Las cuatro personas –tres hombres y una mujer– acusados de participar en el homicidio de Fernando Gil, el joven asesinado a golpes en abril, en el extremo sudoeste de la ciudad de San Luis, continuarán presas. La Justicia dispuso prorrogar por sesenta días la prisión preventiva de Walter, Leonardo y Damián Agüero y mantuvo por el mismo plazo la prisión domiciliaria de Rosa Noemí Jiménez.
Al mismo tiempo, la magistrada hizo lugar al pedido de la Fiscalía de Instrucción N° 4 y extendió por noventa días el plazo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), al considerar que todavía existen medidas probatorias pendientes que deben ser producidas antes de avanzar hacia una nueva etapa del proceso.
Fernando fue asesinado en la madrugada del 3 de abril de 2026, pero su cuerpo fue hallado recién tres días después.
La tarde del 2 de abril, tras reunirse con familiares en su vivienda del barrio 24 Viviendas, en el norte de la capital puntana, fue invitado por un amigo a compartir una cena y ver un partido de fútbol en una casa ubicada sobre la ruta nacional N° 146, en la zona del Complejo Penitenciario Uno, en el sudoeste. Durante la noche consumió bebidas alcohólicas junto a otras personas y permaneció en el lugar hasta la madrugada.
Según la teoría de la Fiscalía, a las 05:24 del 3 pidió un Uber para regresar a su domicilio. Sin embargo, se habría desorientado y, en lugar de dirigirse al punto de encuentro con el vehículo, caminó en sentido contrario, cruzó la ruta e ingresó al predio donde residía la familia Agüero.
La hipótesis de la Fiscalía sostiene que Walter, Damián y Leonardo Agüero lo sorprendieron dentro del terreno, creyeron que intentaba cometer un robo y lo redujeron mediante golpes. Luego, cuando se hallaba inconsciente pero aún con vida, lo habrían arrojado a un pozo de agua de aproximadamente cuatro metros de profundidad, donde finalmente murió ahogado.
