La actualización surge tras un pedido de la empresa prestataria, que había solicitado elevar el pasaje a $1.500 debido al incremento en los costos operativos, principalmente combustible y mantenimiento de las unidades.
Ante esta situación, el Municipio intervino para reducir el impacto del aumento y fijó un valor menor, con el objetivo de mantener una tarifa accesible para los usuarios del servicio.
Desde el Ejecutivo local destacaron la importancia del transporte público como herramienta clave para la movilidad diaria, especialmente para trabajadores y estudiantes, y remarcaron la necesidad de equilibrar los costos del sistema con la realidad económica de los vecinos.
La medida se enmarca en un contexto de subas generalizadas, aunque en este caso se buscó atenuar el impacto en el bolsillo de quienes utilizan el transporte urbano en la ciudad.
