Ante los reiterados reclamos de vecinos por la contaminación sonora en Villa de Merlo, el concejal Gastón Fonseca presentó un proyecto de ordenanza que busca restringir la carga de combustible a motociclistas cuyos vehículos tengan escapes libres, defectuosos o adulterados.
La medida establece que las estaciones de servicio deberán negar la venta de combustible a estos vehículos y colocar cartelería informativa sobre la prohibición. A su vez, el Municipio deberá realizar controles periódicos para garantizar el cumplimiento de la norma y evitar que la responsabilidad recaiga únicamente en los comercios. “Lo importante es que, a través de un convenio, haya un compromiso tanto del sector privado como del Municipio. Más allá de que las estaciones cumplan la ordenanza y colaboren con la campaña de difusión, el Municipio también debe garantizar controles efectivos”, explicó Fonseca.
El uso de escapes no reglamentarios genera ruidos que superan los 100 decibeles, muy por encima de los límites recomendados por normativas ambientales, lo que ocasiona estrés, insomnio y afectaciones auditivas, además de alterar la tranquilidad de la ciudad. “La contaminación acústica es un problema serio que afecta la calidad de vida de todos los merlinos. Con este proyecto, buscamos fortalecer el control de los escapes libres, pero también generar conciencia y compromiso en toda la comunidad”, afirmó el concejal.
Fonseca explicó que la iniciativa toma como referencia una ordenanza recientemente aprobada en Villa Carlos Paz, en Córdoba, donde también se prohíbe la carga de combustible a motos con escapes libres y sin patente. “Es muy similar el trámite legislativo que tiene que hacerse porque tanto en Carlos Paz como acá, está prohibido el expendio de combustible si se circula sin casco”, sostuvo Fonseca sobre el proyecto que busca reformar la ordenanza vigente desde el 2010.
Al respecto, el concejal adelantó que el proyecto es el primero de una serie de propuestas que tiene en mente destinadas a actualizar la legislación sobre ruidos molestos y tránsito vehicular, las cuales, para él, “son muy necesarias”. “Durante marzo y abril vamos a trabajar en las actualizaciones. Hay muchos reclamos y propuestas que han llegado al Concejo desde la comunidad, y creemos que es fundamental adaptar las normativas”, agregó.
Por último, indicó que el proyecto de ordenanza tomará estado legislativo en la primera sesión del año y manifestó que espera se la trate “con la seriedad que se merece porque hay muchas quejas de los vecinos”.









