El juez de Garantía Nº 3 de San Luis, Marcos Flores Leyes, dispuso la prisión preventiva por treinta días de Joel Benjamín Robledo, un joven de 20 a quien la Fiscalía N° 1 le atribuyó una participación secundaria en el homicidio en ocasión de robo de Miguel Orozco, el vecino atacado el 8 de junio, en su casa ubicada en avenida Intendente Aguirre Celi al 2000, en la zona oeste de la ciudad de San Luis.
Orozco, de 40 años, murió 24 días después de la agresión. Desde la noche del 7 de junio, la víctima estaba junto a su pareja, Feliciana Hernández, y su cuñado, Juan Domingo Hernández, quien está prófugo de la Justicia.
Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, Hernández y Orozco conversaban y compartían bebidas alcohólicas cuando, de manera repentina, la situación cambió y Hernández comenzó a golpear a Orozco con los puños y con botellas de vino que tomó de la mesa, hasta que la víctima cayó al piso y perdió el conocimiento. Luego, tras dejarlo incapacitado por las graves heridas, el cuñado tomó el celular de Orozco y un parlante marca Sunday, y se fue.
Para la Fiscalía, Hernández entregó los elementos sustraídos a Joel Robledo, hijo de la pareja de Orozco, con quien ya habría compartido un modus operandi similar en hechos anteriores.
Robledo habría utilizado luego el teléfono de la víctima, al que le puso su propio chip, lo que permitió geolocalizarlo en la zona del barrio Las Vegas.
Días después, intentó vender el parlante sustraído por veinte mil pesos a una vecina, operación que en su momento derivó en la intervención policial.
