Denunciaron que el intendente Gastón Herrera ordenó el corte del suministro de agua y de energía eléctrica. Adelantaron que continuarán con la medida hasta que se restablezcan los servicios.
En una dramática protesta frente a la municipalidad de Carpintería, Norma y María, dos vecinas de esa localidad del departamento Junín, junto con sus familias, tomaron medidas extremas y se encadenaron para exigir respuestas ante la interrupción de los servicios de agua y luz en sus viviendas.
Este acto de desesperación surge luego de meses de intentar resolver la situación sin obtener respuesta por parte del intendente Gastón Herrera, quien, según indicaron, dio la orden de dejar a las familias sin suministro de energía eléctrica, ni agua potable. Norma La Paz relató cómo desde diciembre del año pasado estuvo sin agua, a pesar de tener dos menores de edad en su hogar. Por otro lado, María y su familia llevan tres meses sin electricidad ni agua, después de que el intendente les quitara primero el suministro de agua y luego el medidor de luz sin previo aviso ni explicación.
Según lo que contó la mujer, esta situación se debe a un problema con las tierras donde residen: “Yo vivo hace 10 años ahí. Tengo mi casa, todo. Después de un tiempo, me entero que es un terreno del gobierno de la provincia de San Luis, que me habían estafado. No es municipal, es del gobierno. Le pido ayuda a mi Intendente y la ayuda de él era que yo le dé la mitad de mi casa. Si no, no había acuerdo”.
Norma explicó que, tras rechazar la propuesta del jefe comunal, comenzaron “los aprietes”. “El 14 de diciembre de 2023 me sacaron el medidor del agua, sin aviso, sin nada. Es más, me mandó tres tipos, queriendo que yo arregle algo con él, con el Intendente. Yo no voy a arreglar nada con él. Esto es del Gobierno. De última, yo tengo que arreglar con el gobernador o con el gobierno, no con él”, manifestó la vecina.
El caso de María, de más de 70 años, y su familia es diferente. De acuerdo a lo que relataron, en plena campaña y ante la necesidad de una vivienda, el mismo Herrera, que se postulaba en 2019 a jefe comunal, prometió para ella, su marido y su cuñado con una discapacidad, un lugar para habitar mientras gestionaba una vivienda definitiva, que nunca llegó.
“La estamos pasando muy mal. Hay menores de edad y gente discapacitada”, reveló Norma que, este lunes por la madrugada, se encadenó junto a María en las afueras del edificio municipal para visibilizar la situación.
Ambas vecinas manifestaron que continuarán con la medida hasta que el Intendente ordene la reconexión de los servicios en sus viviendas o que tome intervención el Gobierno de la Provincia.
