Determinaron que fue por falta de oxígeno a raíz del bajo caudal, las altas temperaturas y las cenizas causadas por los incendios forestales.
Las temperaturas altas, el escaso caudal por la falta de lluvia y las cenizas de los incendios forestales son las causas de la mortandad de peces en el río Conlara, según la conclusión de los técnicos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia. Desecharon, de ese modo, la presunción, difundida por algún medio periodístico, que se debía a contaminación por vertido de efluentes.
“Las muestras de agua y su análisis posterior resolvieron que la principal causa del suceso ocurrido en la zona cercana a Concarán fue por una disminución de oxígeno en el agua y presencia de cenizas en ella”, informó la oficina de prensa de la Secretaría.
Los estudios fueron realizados por el área de Monitoreo, Control y Fiscalización Ambiental, a causa de la mortandad de carpas. El equipo visitó el río -que recorre el valle al que le da nombre-, midió parámetros y realizó el muestreo completo del agua y de los ejemplares afectados.
La conclusión a la que arribaron es que las altas temperaturas por las que atravesó la localidad contribuyeron a que se generara una anoxia (falta de oxígeno) en las carpas debido a la eutrofización del río. Esto se confirmó a través de los resultados de los análisis fisicoquímicos, que develaron valores de materia orgánica presente por encima de lo recomendado para el agua superficial. A ello se sumó la presencia de cenizas en el agua, como producto de los incendios que se desataron semanas atrás en varias regiones del norte provincial. Y una disminución del 10% del caudal del río, que en los dos tramos cercanos a Concarán y Santa Rosa del Conlara, fueron factores determinantes para los peces.
“Las carpas, como otras especies de peces que tenemos en la provincia, son sensibles a los cambios en su ecosistema y requieren más oxígeno que otras para vivir. De hecho, las mojarritas en el curso de agua estaban vivas. Esto es lo que ha ocurrido en el río Conlara. Situaciones similares tuvimos en los diques Potrero de Los Funes y Cruz de Piedra”, señaló el responsable de Fiscalización Ambiental, Alex Simioli.
El funcionario destacó que organismos del Gobierno provincial monitorean en forma periódica el estado de los ríos y embalses, con el propósito de demostrar la falta de fundamentos de una afirmación hecha en forma recurrente por un medio periodístico acerca de que la muerte de peces se debe a la contaminación de las fuentes de agua.
“La Secretaría de Ambiente y San Luis Agua monitorean en forma constante la calidad del agua de nuestros ríos. Existe un compromiso ambiental que es transversal en todas las dependencias gubernamentales y por eso siempre, cuando hay una denuncia o reclamo, vamos y realizamos las mediciones correspondientes”, afirmó Simioli. “Agradecemos -agregó- a los vecinos que frente a una situación atípica rápidamente se contactaron con nosotros para aclarar este suceso ocurrido en el río Conlara”.
En el dique Potrero de los Funes, el 21 de febrero, se registró una importante mortandad de peces. En esa oportunidad los ejemplares que murieron eran pejerreyes juveniles, de dos años aproximadamente. El caso, que no afectó a otras especies, fue causado también por el fenómeno natural y puntual de la anoxia, originada por otros organismos que se han desarrollado en el espejo de agua, como algas y cianobacterias que liberan toxinas y consumen oxígeno, según el diagnóstico del área de Fiscalización y Subgerencia de Piscicultura de la empresa estatal San Luis Agua.
