El ejército estadounidense está desplegando un gran buque de asalto anfibio con miles de infantes de Marina y marinos adicionales hacia el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico, según informaron tres funcionarios estadounidenses.
La Casa Blanca, desespera da por reabrir el cuello de botella petrolero en el golfo Pérsico -cerrado por Irán desde que Estados Unidos e Israel atacaron hace casi tres semanas-, evalúa despliegues que podrían incluir desembarcos en la costa de Irán o en su centro de exportación de petróleo de la isla de Jarg.
La 11ª Unidad Expedicionaria de Marines (MEU) partirá desde San Diego a bordo del buque USS Boxer, sumándose a los efectivos de la 31ª MEU que ya se dirigen a la zona desde Japón en el USS Tripoli. El presidente Donald Trump volvió a descargar su furia contra los aliados de la OTAN por negarse a intervenir en un conflicto sobre el que no se les consultó.
“Se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, una simple maniobra militar que es la única razón de los altos precios”, fustigó el mandatario, calificando a los líderes de “cobardes” y advirtiendo que “lo recordaremos”.
Mientras el petróleo sube
Los precios del petróleo subieron alrededor de un 50% desde el inicio del conflicto, y el crudo referencial Brent se ubicaba cerca de los 110 dólares tras dispararse ante el temor de una interrupción histórica en el suministro. Incluso aunque el conflicto termine pronto, no habrá una recuperación rápida de la agitación causada por los ataques aéreos y el cierre virtual del estrecho, por donde circula el 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial.
Israel prometió evitar nuevos ataques contra el yacimiento de gas de South Pars al día siguiente de que una represalia iraní contra Qatar causara daños que dejarán al mundo sin gas natural durante años, mientras la petrolera estatal de Kuwait afirmó que su refinería de Mina Al-Ahmadi sufrió múltiples ataques con drones este viernes.
Irán bombardea una base en el Índico
Irán lanzó dos misiles balísticos contra la base militar de Diego García, un enclave estratégico ubicado en el Océano Índico a 4.000 kilómetros de su territorio, redoblando su ofensiva contra las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en un movimiento que pone en alerta las capacidades de defensa global.
El ataque, que tuvo como objetivo la isla perteneciente al Reino Unido pero operada por fuerzas norteamericanas, no logró alcanzar su meta según confirmaron fuentes oficiales británicas este sábado.
La base es considerada un punto neurálgico de operaciones donde estacionan submarinos nucleares, bombarderos y destructores.