Familiares de Nahuel Gallo pudieron ingresar al penal El Rodeo I por primera vez en varios meses. Crece la expectativa por la liberación del oficial, detenido de manera irregular desde diciembre de 2024 y sin contacto previo con sus seres queridos.
Luego de meses de absoluto hermetismo, el régimen venezolano autorizó ayer el ingreso de familiares al penal El Rodeo I, en el marco de una apertura parcial en el sistema penitenciario que incluye a presos considerados políticos. La decisión marca un giro relevante, ya que desde hacía largo tiempo no se permitían visitas presenciales en ese centro de detención.
Según se pudo saber, entre los familiares que esperan novedades se encuentra la suegra del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien permanece apostada en las inmediaciones del penal con la expectativa de recibir información oficial sobre la situación del efectivo.
El caso de Nahuel Gallo genera especial preocupación debido a las condiciones en las que permanece detenido desde diciembre de 2024:
Aislamiento absoluto: desde su arresto, el gendarme no pudo comunicarse con su familia por ningún medio.
Visitas negadas: hasta esta jornada, las autoridades venezolanas habían impedido cualquier tipo de contacto presencial.
Régimen estricto: Gallo se encuentra alojado en el sector denominado Servicio Especial de Máxima Seguridad (CESMAS).
Angustia familiar y falta de certezas
La madre del oficial, Griselda Heredia del Valle, describió el padecimiento cotidiano que atraviesa la familia ante la ausencia de información concreta. “Es muy duro el día a día y tratamos de proteger su integridad porque no sabemos qué puede pasar”, expresó en declaraciones periodísticas. Además, calificó la detención como “injusta” y relató el impacto emocional que provocaron testimonios de exdetenidos sobre las condiciones dentro de El Rodeo I.
Hasta el momento, no existe un listado oficial ni confirmaciones sobre eventuales excarcelaciones. Según denunciaron familiares, el mecanismo del régimen consiste en avisar apenas minutos antes de la liberación y trasladar a los detenidos a puntos externos sin previo aviso.
Maduro envió un primer mensaje desde la cárcel
El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que se encuentra “bien”, al igual que su esposa, Cilia Flores, y que ambos se sienten “fuertes”, en un mensaje que dio a conocer ayer el hijo del matrimonio, Nicolás Maduro Guerra, a una semana de su arresto por parte de las fuerzas estadounidenses.
“Los abogados nos han dicho que está fuerte. Dijo que no estemos tristes, que ‘nosotros estamos bien, somos unos luchadores’”, aseguró Nicolás Maduro Guerra en un video que se dio a conocer, publicado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y que corresponde a la primera señal pública del exmandatario desde su detención.
Asimismo, y según se supo, señaló que su padre “no pudo ser vencido por ninguna vía” y que, según su visión, fue necesaria “una fuerza desproporcionada” por parte de Estados Unidos para lograr su detención: “Pero no lo vencieron. Él está fuerte”, subrayó.
Maduro y su esposa fueron arrestados el sábado pasado en Caracas, acusados de distintos delitos vinculados al narcoterrorismo, y ese mismo día fueron trasladados a una prisión en la ciudad de Nueva York, donde comparecieron por primera vez el lunes de la semana anterior.