El Parlamento Europeo resolvió ayer poner en pausa el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, firmado apenas días atrás en Asunción, Paraguay, luego de más de dos décadas de negociaciones.
La decisión se tomó tras aprobarse el envío del texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que deberá determinar si el pacto es compatible con el marco jurídico del bloque.
La moción obtuvo 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, un margen mínimo pero suficiente para habilitar la revisión judicial. Hasta que el tribunal emita su dictamen, el acuerdo queda formalmente paralizado y no podrá avanzar en su proceso de ratificación.
La rapidez de la decisión generó sorpresa en ámbitos diplomáticos y políticos, ya que el entendimiento había sido aprobado de manera preliminar el fin de semana pasado durante una cumbre que reunió a autoridades europeas y sudamericanas. Por la Argentina participaron el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno.
Los eurodiputados que impulsaron la revisión sostienen que el texto podría afectar la autonomía regulatoria de la Unión Europea. En particular, cuestionan el denominado mecanismo de reequilibrio, que permitiría modificar condiciones del acuerdo si alguna de las partes considera que sufre un perjuicio.
También se objetó la base legal elegida para la ratificación, ya que habilitaría aprobar los capítulos comerciales sin el aval de los parlamentos nacionales. El acuerdo UE–Mercosur prevé eliminar aranceles sobre más del 90% del comercio bilateral, con impacto clave en sectores industriales europeos y en exportaciones sudamericanas como carne, soja, azúcar y pesca.
