El Gobernador Claudio Poggi promulgó la nueva ley que modifica la forma de votación. Todos los candidatos de todos los partidos estarán en la misma boleta.
Un cambio fundamental notarán el cuarto oscuro los sanluiseños que en el año 2025 deban concurrir a votar en las elecciones legislativas: se utilizará como modo de votación la Boleta Única Papel, un sufragio en donde todos los candidatos de todos los partidos están en la misma boleta, y el elector deberá marcar con una cruz los de su preferencia.
El uso dela Boleta Única Papel fue primero aprobado por la Legislatura, luego de un amplio consenso conseguido en una comisión de trabajo donde representantes de todos los partidos políticos coincidieron en la necesidad de avanzar en una nueva forma de votación, una forma que sea más practica para el ciudadano y ponga en igual de condiciones a todos los partidos políticos. La comisión logró un dictamen unánime, luego de escuchar también las recomendaciones de distintos actores políticos y sociales, que ayudaron a garantizar un resultado representativo.
El gobernador Claudio Poggi promulgó este jueves esa ley y por lo tanto dejó establecido que ese instrumento será el que se utilizará en las próximas elecciones del año 2025 en donde los sanluiseños votarán para renovar la mitad de la Legislatura provincial y donde también se eligen algunas intendencias y se renueva la mitad de los concejos deliberantes.
Otra modificación importante es que se deroga la engorrosa Ley de Lemas que se utilizó en la última elección de 2023.
Una de las principales ventajas de la BUP, a diferencia de las boletas partidarias tradicionales, es que los electores encontrarán en una sola hoja todas las opciones de candidatos. En una primera columna, los votantes podrán identificar la agrupación política. En la segunda, el número de lista, y en las subsiguientes los distintos cargos electivos, que estarán ordenados de la siguiente manera: gobernador, senador provincial, diputado provincial, intendente y comisionado.
Este mecanismo simplifica el proceso de votación y asegura que cada votante tenga acceso completo a todas las opciones electorales, lo cual antes se complicaba debido a las múltiples boletas, que además estaban expuestas al robo, faltante, rotura o desorden en el cuarto oscuro.
Otro de los cambios que implica la reforma es la eliminación de la Ley de Lemas, un sistema de votación que permitía a listas internas competir entre sí en una elección y sumar votos para una misma agrupación principal. Esto significa que no siempre resultaba electo el candidato más votado, un ardid que intentó utilizar el gobierno anterior cuando percibió que el resultado electoral le podía ser adverso.
La ley también fija que la paridad de género, que asegura una representación equitativa de hombres y mujeres en las listas de candidatos, se mantenga hasta el momento de oficializar las listas. Es decir, una vez que se vota, no se cambiarán los resultados para ajustar esa paridad.
Otra modificación fue la eliminación de una cláusula transitoria que disponía que, para las próximas dos elecciones (2025 y 2027), quienes debían encabezar las listas debían ser varones.
Ahora, cada partido debe respetar la alternancia de un hombre y una mujer sin la obligación de que quien encabece la lista sea de un género u otro.
Menos “vicios”
La ley aprobada aclara que el Tribunal Electoral Provincial será el ente responsable de la producción y distribución de las boletas, mientras que el Poder Ejecutivo cubrirá los costos para asegurar una boleta por cada elector registrado en el padrón electoral.
Con ese panorama para los partidos políticos la Boleta Unica acarrea una serie de ventajas: Por empezar deben despreocuparse por la impresión de las boletas, ya que esa tarea será responsabilidad de la autoridad electoral. Los fiscales partidarios ya no tendrán como tarea durante la elección “vigilar” que no se terminan los votos en el cuarto oscuro, algo que beneficia a los partidos mas pequeños que no siempre lograban contar con fiscales suficientes para sentar uno en cada mesa de votación.
Otro “vicio” que se elimina es la posibilidad del “robo” de votos dentro del cuarto oscuro. Y del lado del elector se le pone fin a la tradicional campaña de los partidos que entregaban puerta a puerta el voto dobladito para que la dama o el caballero lo lleve al cuarto oscuro.
