Alan Daniel Ochoa, el imputado por el homicidio calificado de Gregoria “Coca” Díaz está en el Complejo Penitenciario N° 1. El lunes, el juez Juan Manuel Montiveros Chada, hizo lugar al pedido de prisión preventiva realizado por la Fiscalía de Género N° 1. El plazo de la medida es de 120 días.
«Coca» tenía 85 años, era enfermera jubilada y vivía sola en el barrio 119 Viviendas, al norte de la ciudad de San Luis. El 2 de marzo, a las 7 de la mañana, un sobrino la encontró tendida en el piso de su baño. Fue trasladada al Hospital Ramón Carrillo, donde falleció como consecuencia de politraumatismos.
La autopsia reveló que tenía más de 60 lesiones y heridas compatibles con signos de defensa, un corte en su pierna y diversos golpes en todo su cuerpo.
Durante la audiencia, la fiscal María Delia Bringas explicó que solicitó la prisión preventiva para “proteger el proceso, evitar el peligro de fuga o el entorpecimiento de la investigación”. Ya que aún hay debe “recolectar evidencia”, detalló el parte de prensa del Poder Judicial.
Ricardo Guitierrez Esley es el abogado defensor de Alan Ochoa. Anteriormente lo representaba la defensora oficial en lo Penal N° 3, Stefanía Cifuentes, quien solicitó la prórroga de ocho días que pausó la audiencia hasta el lunes.

Investigación fiscal
De acuerdo con la teoría del caso de la Fiscalía, la madrugada del 1 de marzo, entre las 2:40 y las 3:50, el imputado ingresó a la vivienda de Díaz, ubicada en la manzana 230. Ochoa golpeó reiteradamente a la víctima con el objetivo de que le entregara dinero u objetos de valor.
El joven investigado habría utilizado un cuchillo de aproximadamente 30 centímetros, para amenazarla y lesionarla mientras la obligaba a desplazarse por distintos sectores de la casa.
El imputado partió de la casa con un televisor Samsung de 24 pulgadas y un teléfono celular LG negro. Mientras que la mujer permaneció al menos 26 horas tendida en el suelo, inconsciente. Después la encontró su sobrino el 2 de marzo por la mañana.