Caminar puede ser mucho más que trasladarse de un lugar a otro. Puede convertirse en una manera de observar, escuchar, descubrir y relacionarse con el espacio que se habita. Desde esa mirada nació el Festival Internacional Caminar, una propuesta artística que tendrá su segunda edición en la Costa de los Comechingones y que durante tres jornadas llevará distintas experiencias culturales a calles, plazas, bibliotecas, espacios culturales y reservas naturales de la región.
La iniciativa fue creada por la artista argentina Gaby Blanco y propone entender el andar como una práctica estética, política y sensible. La idea estuvo presente desde la primera edición del festival, realizada en abril de este año en los barrios porteños de Chacarita y Parque Chas, donde se desarrollaron obras pensadas específicamente para determinados lugares, caminatas performáticas, intervenciones, talleres y recorridos.
Ahora, la experiencia se traslada por primera vez a San Luis y encuentra en la Costa de los Comechingones un territorio completamente diferente: las localidades serranas, sus paisajes, sus espacios comunitarios y sus particularidades culturales pasan a formar parte de las propias experiencias artísticas.
Arte que sale de los espacios tradicionales
Una de las características que diferencia al Festival Internacional Caminar de otros encuentros culturales es que no propone concentrar toda su programación en un escenario o sala. El territorio deja de ser un simple paisaje para convertirse en parte de las obras y de las experiencias.
La programación de esta segunda edición reunirá instalaciones, performances, literatura, dramaturgia, cine, talleres, poesía y caminatas artísticas, con participación de artistas de San Luis, de distintos puntos del país y del exterior. Las actividades serán con entrada libre y gratuita.
Los ejes elegidos para esta edición son los Derechos Humanos y la Ecología, dos temas que atraviesan buena parte de las propuestas y que permiten establecer un vínculo entre el cuerpo, la memoria, las comunidades y los territorios.
La concepción del festival tiene antecedentes en las experiencias de las vanguardias artísticas que hicieron del caminar una práctica creativa. En su primera edición, la organización definió el andar como una forma de escritura en el espacio y planteó que desplazarse por un territorio también puede ser una forma de conocimiento.
En la Costa de los Comechingones, esa mirada adquiere una dimensión particular. Las sierras, los caminos, los barrios y los espacios naturales no serán solamente el contexto de las actividades, sino que estarán incorporados a la experiencia de quienes participen.
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Tres jornadas para caminar la Costa
El festival comenzará el viernes 28 de agosto en Villa de Merlo. La Casa del Poeta Antonio Esteban Agüero será el primer escenario de la programación. A las 17:00 se presentará Vos, yo y el tiempo que habitamos juntos, una instalación sonora autoguiada.
A las 18:30, también en la Casa del Poeta, se desarrollará el concurso Caminar, que incluirá la proyección de cortometrajes y la participación especial de La Porfía con la performance Basta de Desamor.
El sábado 29 las actividades comenzarán a las 10:00 con el Taller de Dramaturgia en el Espacio, en la Casa del Poeta. Al mediodía, el Pasaje La Tonada, entre Becerra y Mercau, será escenario de Grilla A33 Narrativas Merlinas hoy en el marco del debate por el POT-COT, una instalación que incorpora a la programación cuestiones vinculadas con las narrativas y transformaciones del territorio.
Por la tarde, el festival se trasladará a Villa Elena, en Cortaderas. Desde las 14:00, en la Reserva Natural Villa Elena, comenzará A lo lejos, un paisaje cabeza abajo, una excursión artística que tendrá una segunda instancia a las 18:30 en Plataforma Radar.
La jornada concluirá en Los Molles, donde la Biblioteca Popular será sede, desde las 20:30, de un Slam de Poesía, una propuesta que sumará la palabra y la participación directa del público a las actividades del festival.
El domingo 30, nuevamente en Villa de Merlo, a las 10:00 la Plaza de los Poetas del barrio Los Nogales recibirá los Diálogos Vecinales: Mapeos de cinco talleres barriales autogestivos. Media hora más tarde, desde ese mismo lugar, comenzará El Territorio nos camina, una caminata artística.
A las 11:45 será el turno de Caminar por un río seco, con punto de encuentro en Coronel Mercau y Cuello.
El cierre de esta edición tendrá lugar en Carpintería. Desde las 15:00, la Biblioteca Popular La Casita de Cuentos recibirá El camino que no existe, un taller de collage que pondrá fin a las actividades previstas para estas tres jornadas.
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Una experiencia nueva para la agenda cultural regional
La llegada del Festival Internacional Caminar representa una propuesta novedosa para la agenda cultural de la Costa de los Comechingones. En una región que durante todo el año recibe festivales musicales, celebraciones tradicionales y actividades vinculadas con el turismo, esta iniciativa plantea otra forma de acercamiento entre cultura y territorio.
La propuesta invita a que vecinos y visitantes no sean solamente espectadores, sino que participen de recorridos, talleres, instalaciones y experiencias concebidas específicamente para los lugares donde se desarrollan.
En ese sentido, la elección de la Costa de los Comechingones para esta segunda edición también modifica la propia naturaleza del festival. Después de haber intervenido barrios urbanos de Buenos Aires, la experiencia se encuentra ahora con un paisaje serrano, pequeñas localidades, reservas naturales y comunidades con una identidad propia.
El festival llega así con una premisa sencilla pero poco habitual: hacer del caminar una experiencia artística y utilizar el recorrido como una herramienta para volver a mirar el territorio.
Durante tres días, Merlo, Los Molles, Villa Elena y Carpintería serán parte de ese recorrido. Las calles, los paisajes, las bibliotecas, las plazas y las reservas naturales funcionarán como espacios de encuentro entre artistas, vecinos y visitantes, en una programación que busca que el arte no permanezca solamente dentro de los espacios culturales, sino que salga a encontrarse con el lugar donde sucede la vida cotidiana.
