El sector hotelero, gastronómico y turístico de Mar del Plata atraviesa una situación crítica como consecuencia de la caída del consumo y el incremento de los costos que deben afrontar los establecimientos. Así lo advirtió Hernán Szkrohal, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, quien reclamó medidas para evitar el cierre de emprendimientos y preservar las fuentes laborales.
“Lo que cayó realmente es el consumo. Hay menos gente sentada a la mesa. Hay tiques más chicos. Hay clientes que antes venían todas las semanas y hoy vienen una vez al mes”, describió Szkrohal al poner el foco en el deterioro de las ventas.
La disminución de la actividad, explicó, contrasta con una estructura de costos que los empresarios deben continuar afrontando independientemente de cuánto vendan.
“El emprendedor gastronómico tiene que seguir pagando lo mismo: alquiler, servicios, sueldos, impuestos, mercadería. Con menos ventas y costos más altos, la rentabilidad se achica hasta desaparecer”, advirtió.
Szkrohal sostuvo que detrás de la situación económica de cada establecimiento existe un impacto social que excede a los propietarios. “No son cifras, son proyectos de vida. Son trabajadores que tienen empleo y familias que dependen de esos sueldos. Es la identidad de una ciudad que se construyó en buena parte sobre el esfuerzo de estos emprendedores y trabajadores”, señaló.
El dirigente empresario pidió que la problemática sea abordada teniendo en cuenta el peso que tienen el turismo, la hotelería y la gastronomía en la economía marplatense.
“Sabemos que el turismo es motor de Mar del Plata y de toda la región y que, cuando el motor tiene problemas, se resiente la ciudad completa”, afirmó.
Tres pedidos para sostener al sector
Szkrohal planteó tres puntos que considera necesarios para afrontar la crisis. El primero es que exista un reconocimiento de la gravedad de la situación.
“Que se entienda que la situación del sector no es una queja circunstancial”, reclamó.
El segundo punto está relacionado con la implementación de herramientas dirigidas especialmente a los pequeños y medianos establecimientos, que cuentan con menor capacidad financiera para atravesar períodos prolongados de baja actividad.
“Alivio fiscal, con financiamiento accesible, es fundamental, y herramientas que les permitan sostenerse hasta que el bendito consumo se recupere”, expresó.
En ese marco, también reclamó una reducción de la carga impositiva para quienes desarrollan su actividad dentro de la formalidad y mayores controles sobre aquellos que operan por fuera de ella.
“Es indispensable y fundamental bajar los impuestos de aquellos que están dentro del canal formal y cobrarles algo a los que no pagan nada”, sostuvo. Según explicó, una estructura de costos más equilibrada permitiría sostener la recaudación del Estado y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones para que la actividad resulte viable.
El tercer planteo fue avanzar hacia una mayor articulación entre empresarios, entidades representativas y autoridades.
Szkrohal pidió “trabajo en conjunto entre el sector privado, las instituciones que nos representan y el Estado, para que las decisiones se tomen escuchando a quienes están todos los días detrás del mostrador”.
El diagnóstico trazado por el dirigente empresario coloca a la caída del consumo como el principal problema inmediato. Menos clientes y gastos más reducidos por persona se combinan con costos que continúan pesando sobre los establecimientos, en una actividad estrechamente vinculada con el empleo y con uno de los principales motores económicos de Mar del Plata.
