L a 37° Fiesta Provincial del Ternero se realizará del 17 al 19 de abril en Villa Mercedes en un contexto que entusiasma al sector ganadero de San Luis, con precios firmes para la hacienda, expectativas de buenos índices de preñez y una creciente apuesta de los productores por la cría y la retención de vientres.
El tradicional encuentro organizado por la Sociedad Rural Río Quinto se desarrollará así en un escenario productivo que, según referentes del sector, ofrece uno de los momentos más atractivos de los últimos años para la actividad bovina. La combinación de valores sostenidos para el ternero y la invernada, junto con perspectivas positivas en los rodeos provinciales, anticipa una fiesta con fuerte protagonismo del negocio ganadero.
Para Carlos Cavadore, tesorero de la Sociedad Rural Río Quinto y delegado desde hace dos décadas ante la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA), el panorama actual representa una oportunidad concreta para recomponer la actividad.
“El momento real de la ganadería argentina es realmente muy atractivo para la producción”, explicó el dirigente rural a Todo Un País. A su entender, los precios actuales de la hacienda generan un incentivo claro para retener vientres, mejorar la eficiencia de los rodeos y sumar kilos por animal.
Este escenario también se explica por un fenómeno estructural, como la escasez de hacienda. Tras años de caída del stock bovino en el país, hoy se estima un faltante cercano al millón o millón doscientos mil novillos para abastecer plenamente tanto el mercado interno como la exportación. Esa menor oferta es la que sostiene la firmeza de los valores de la carne y del ternero, generando un contexto favorable para los criadores.
Sin embargo, el presente alentador convive con las consecuencias de un largo período adverso para la ganadería. Cavadore recordó que durante los últimos veinticinco años el sector atravesó momentos complejos, marcados por factores climáticos y por políticas agropecuarias que afectaron la rentabilidad y la previsibilidad.
El resultado fue una pérdida significativa de stock bovino, especialmente de vientres, que todavía impacta en la capacidad de producción. “La falta de producción en los sistemas ganaderos se va a sentir este año y el que viene”, advirtió el dirigente. No se trata, aclaró, de una falta de voluntad productiva del sector, sino de una consecuencia





