Más de un centenar de maratonistas y ciclistas partirán esta medianoche desde Quines hacia Villa de la Quebrada. Y se espera que, en medio de un acto sumamente emotivo, una multitud acompañe la despedida de la tradicional «Posta Maratón de la Fe», que por vigésimo sexto año consecutivo recorrerá 130 kilómetros para sumarse a la celebración del Cristo de la Quebrada.
La escena, que se repite año tras año pero nunca pierde emoción, comenzará frente a la Iglesia San José. Allí, familias enteras se reunirán para alentar a los participantes en el lanzamiento de la posta. Luego, en caravana acompañarán a los atletas hasta la rotonda de ingreso a la ciudad, en una despedida que combina aplausos, promesas y esperanza.
La iniciativa nació a finales de los años 90 de la mano de Martiniano Valdez, integrante de la Banda de Música de la Policía de la Provincia de San Luis y referente del Instituto Argentino de Chaiu Do Kwan en el norte provincial. Y en el paso del tiempo, por su convocatoria, el evento se consolidó como uno de los más importantes de la vida quinense.
Al mismo tiempo, la propuesta trascendió las fronteras locales. A los vecinos de Quines, desde hace años se sumaron participantes de San Francisco del Monte de Oro, Luján y la ciudad de San Luis. Hombres y mujeres de todas las edades, que avanzan en postas de 10 kilómetros, llevando consigo historias personales, promesas y agradecimientos al Cristo.
Con la cuenta regresiva en marcha y la emoción a flor de piel, maratonistas y vecinos se preparan para volver a encontrarse en el centro del pueblo. La bajada de bandera, prevista para las 00:30, estará a cargo del Cura Párroco, Guillermo Alcázar, y la intendenta Antonella Macías. Desde allí, y transportando las imágenes de San José y Nuestra Señora del Rosario, Santos Patronos de Quines, los atletas emprenderán una vez más el camino hacia la capital de la fe puntana.