Cuando algunos medios de comunicación mexicanos ya daban por eliminada a la Selección Argentina, con sus picantes titulares, los jugadores de la «Scaloneta» demostraron también que pudieron con la llamada «Maldición de Tutankamón» al enfrentar al seleccionado de Egipto y dejarlo afuera de la Copa Mundial de Fútbol. Apenas el árbitro francés dio el pitazo final, cuando Lionel Messi y compañía, cientos de vecinos de Villa Mercedes salieron e inundaron las calles del centro de la ciudad.
La gente colmó de punta a punta la peatonal y caminó tranquilamente, pero sin perder el ritmo de los festejos, hacia la Plaza General Pedernera, entre otros puntos céntricos.
Una de las postales que dejó fue lo que, captado desde la altura del primer piso de un edificio, lucía como una auténtica marea humana colores celeste y blanca. Ni un alfiler se podía colar.





