Los astronautas de la misión Artemis II dieron un paso clave en su travesía al confirmar que ya lograron observar la cara oculta de la Luna, en la antesala del sobrevuelo programado que marcará un nuevo hito en la exploración espacial tripulada.
Desde la nave Orión, a unos 287 mil kilómetros de la Tierra, la astronauta Christina Koch describió la experiencia como impactante. “Anoche tuvimos nuestra primera vista del lado lejano de la Luna y fue absolutamente espectacular”, señaló durante una entrevista mientras la tripulación continúa su tránsito en el espacio profundo.
La misión está integrada además por Victor Glover, Jeremy Hansen y el comandante Reid Wiseman, quienes protagonizan el primer viaje tripulado en orbitar la Luna en más de 50 años, retomando el camino de las históricas misiones Apolo.
El momento central llegará con un sobrevuelo de aproximadamente seis horas alrededor del satélite natural, durante el cual los astronautas capturarán imágenes de la cara oculta con el respaldo del centro de control de la NASA en Houston. El inicio de la maniobra está previsto para este lunes a las 2:45 EDT (18:45 GMT), cuando las ventanas principales de la cápsula estén orientadas hacia la superficie lunar.
Como parte del plan de misión, la tripulación enfrentará un período de incomunicación con la Tierra de unos 40 minutos mientras atraviesen el lado oculto, una situación contemplada dentro de los protocolos operativos.
Aunque la nave Orión no descenderá sobre la superficie lunar, sí realizará maniobras de observación y recolección de datos científicos en órbita. En los días previos, los astronautas llevaron adelante pruebas de control y propulsión, incluyendo una operación manual de 41 minutos para evaluar el desempeño de los sistemas en condiciones reales.
Estos ensayos son fundamentales para validar las capacidades técnicas de futuras misiones que sí buscarán alunizar. Además, la tripulación recibió objetivos específicos de observación que serán documentados durante el sobrevuelo.
La misión Artemis II tiene una duración total de diez días y prevé su regreso el próximo viernes, con un amerizaje frente a la costa de San Diego, en Estados Unidos, cerrando así una etapa clave en el renovado programa de exploración lunar.