Jaime Rosemberg – Especial para Todo Un País
Inflación proyectada para mayo a la baja, siguiendo la tendencia de abril. Riesgo país por debajo de los 500 puntos, después de meses de infructuosa espera y tasas por las nubes. Mejora en la calificación de la deuda argentina, firmada por la banca internacional. Dólar estabilizado en torno a los 1400 pesos, sin demanda excesiva, y constante fortalecimiento de las reservas del Banco Central. Aumento en la recaudación nacional, que derrama sobre los montos de coparticipación para las provincias.
Luego de meses de complicaciones, peleas internas y el entuerto judicial en el que está sumido el jefe de gabinete Manuel Adorni, con su consecuencia directa en la imagen presidencial, el gobierno de Javier Milei tuvo una semana de buenas noticias, la mayoría de ellas proveniente de la economía. El alivio fue tal que se notó en el tono con el que el Presidente enfrentó sus compromisos públicos, alejado de los exabruptos verbales que fueron marca registrada durante buena parte de este año. El optimismo volvió a la Casa Rosada, y alentó después de meses las esperanzas de reelección para Milei, en el hoy lejano octubre 2027.
La última semana de mayo comenzó para el Gobierno con un objetivo claro: desinflar la feroz interna entre el asesor presidencial Santiago Caputo, al que le responde el ejército digital de las Fuerzas del Cielo, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, alineado como el resto de su familia con la poderosa secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Las postales del tedeum en la Catedral Metropolitana mostraron a un Presidente cercano a Menem, con Caputo siempre en un segundo plano, ignorado por la transmisión oficial y las fotos que Presidencia hizo llegar a la prensa luego de la ceremonia religiosa. Le siguieron la reunión de gabinete, ese mismo lunes 25, y la mesa política, el martes, las dos con la misma premisa: nada de internas, nada de peleas, y predisposición para el trabajo conjunto.
“Fue una buena mesa política, Más allá de las diferencias, que son claras, la cosa se ordenó”, contaron cerca de uno de los protagonistas del encuentro, en el que Menem y Caputo prefirieron no confrontar, luego de las acusaciones del asesor contra el presidente de la Cámara baja por un supuesto uso de una cuenta de X para criticar no sólo a integrantes de las Fuerzas del Cielo, sino también –aseguran- al propio Presidente.
Dispuesto a no pelearse con el Presidente ni con Karina Milei, Caputo insistió por vías indirectas en atacar a los Menem. Uno de sus soldados digitales viralizó después del tedeum una imagen en la que el consejero estrecha la mano del subsecretario de gestión institucional, Eduardo “Lule” Menem, y luego parece limpiarse esa misma mano con su sobretodo. Dos días después, otro de sus leales en las redes sociales denunció que concejales de La Matanza que responden a Sebastián Pareja, armador karinista bonaerense, avalaban la condonación de una deuda de ese municipio con el Estado nacional. “Acuerdan con los kukas”, fue el centro de la denuncia, a la que Pareja (que tiene denunciados en la Justicia a varios de los tuiteros caputistas) prefirió no responder.
Unos y otros, curiosamente, acusan al contrario de trabajar en un “proyecto propio” y no poner en primer lugar el proyecto de reelección de Milei, que luego de insistentes rumores sobre el armado de una opción “de centro” sin su presencia, comenzaron lentamente a disiparse.
“Olvidate, eso es puro humo. Nadie del círculo rojo va a poner plata en un proyecto contra Milei, y menos si la economía empieza a mejorar”, comentaba un amigo del Presidente, el mismo que, mientras se sucedían las denuncias y movimientos judiciales contra Adorni por presunto enriquecimiento ilícito, auguraba un futuro negro para la coalición oficialista. El ex presidente Mauricio Macri; el gobernador radical de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; el pastor evangélico Dante Gebel; los empresarios Jorge Brito y Daniel Hadad y hasta la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, fueron algunos de los nombres de eventual “recambio” que circularon al compás de las peleas y grietas en el Gobierno. Ninguno de ellos, hasta el momento, representa una amenaza real para el Gobierno, sostienen con firmeza desde Balcarce 50.
Las buenas noticias de la economía alcanzan, por el momento, para mejorar también el ánimo de algunos gobernadores, sobre todo a los ligados al boom de inversiones mineras y energéticas. Desde algunas de esas provincias coinciden en que la recaudación aumentó y que las perspectivas mejoran, un escenario contrapuesto al que puede palparse en el populoso conurbano bonaerense, dónde persisten la baja del consumo por los bajos salarios con altos índices de desempleo, y un gobernador como el kirchnerista Axel Kicillof, obligado a recortar partidas en rubros como salud para atender gastos corrientes, lejos de los favores de la Casa Rosada.
Desde el Pro y la UCR, aliados legislativos del Gobierno en varios de sus principales iniciativas, comienzan los movimientos de armado interno, y también los límites en el apoyo a la Casa Rosada. En el Senado, voces de ambos partidos ya le hicieron saber a Bullrich, la jefa del bloque de senadores libertarios, que no levantarán sus manos para respaldar el fin de las primarias (Paso) nacionales, una herramienta vital para el ordenamiento de las agrupaciones opositoras, incluido el peronismo en sus distintas vertientes. Todo indica que, luego de la pausa obligada que impondrá el inicio del campeonato mundial de futbol, entre el 11 de junio y el 19 de julio, esas diferencias de criterio comenzarán a profundizarse, aunque aún parece prematuro aventurar si ambos partidos, que cuentan con estructura nacional sólida, decidirán enfrentar en 2027 al Gobierno, o si –como lo hicieron hasta ahora- sus dirigentes privilegiarán las alianzas locales o distritales con la escudería violeta.





