El papa León XIV expresó su emoción por la próxima llegada a la Argentina y definió el viaje como un gesto de reconocimiento a Francisco, quien murió sin haber podido visitar su propio país durante su pontificado.
Las declaraciones fueron realizadas a bordo del avión que lo trasladó a Uruguay, primera escala de una gira internacional que también contempla visitas a la Argentina y Perú. Ante la consulta de un periodista sobre el significado de su llegada a territorio argentino, el Santo Padre respondió: “Sí, en el sentido de visitar su país, donde él no pudo. Voy con mucha alegría”.
La visita está prevista para el domingo 8 de noviembre y contempla cuatro jornadas de actividades oficiales, celebraciones religiosas y encuentros con distintos sectores de la sociedad. La expectativa por su presencia crece especialmente por el vínculo que mantiene con la figura de Francisco y el significado que representa para los argentinos recibir a un Pontífice en el país.
Durante el contacto con los periodistas que integran la comitiva, León XIV también abordó otros temas de actualidad. Consultado sobre su participación en las elecciones de medio término de Estados Unidos, reivindicó su ciudadanía y el ejercicio de sus derechos: “Estoy orgulloso de ser americano y de ejercer mis derechos”, sostuvo.
Uno de los momentos más sensibles del intercambio se produjo cuando un periodista le entregó una carta de los familiares de Germán Giuliani, el ciudadano argentino que permanece detenido en Venezuela. Al conocer la situación, el Papa reaccionó con preocupación y pronunció una breve palabra en español: “Tremendo”.
El vuelo papal trasladó a 84 periodistas encargados de cubrir la gira. Durante el trayecto, León XIV compartió un momento con los corresponsales, se acercó a saludarlos personalmente y recibió diversos regalos, entre ellos libros, fotografías, crucifijos y una pelota de béisbol que firmó para el hijo de uno de los integrantes de la prensa estadounidense.
Así, en la antesala de su llegada a la Argentina, el Pontífice dejó un mensaje cargado de emoción y volvió a poner en primer plano el legado de Francisco, cuya tierra natal se prepara para recibir a su sucesor.


