Como parte del ciclo “Romper Barreras”, la Secretaría de Personas con Discapacidad organizó una charla en Villa Mercedes para concientizar sobre la enfermedad.
Pasó de no poder caminar a correr maratones en diferentes partes del país. Así de fuerte y sorprendente es el camino de superación que logró Marcelo Scrimaglia, quien contó su historia en una jornada organizada por la Secretaria de Personas con Discapacidad en Villa Mercedes para hablar, difundir y concientizar sobre esclerosis múltiple.
“Desde que yo tengo uso de razón, nunca supe que se hicieran charlas sobre esta enfermedad acá. Por eso muy positivo todo lo que se está haciendo”, contó a Todo un País el hombre de 56 años.
La Universidad Provincial de Oficios (UPrO) fue el escenario elegido para darle continuidad al ciclo denominado “Romper barreras”, que busca informar sobre las diferentes enfermedades y discapacidades con las que conviven los puntanos para que más personas sepan cómo ayudar a que tengan una mejor calidad de vida.
Scrimaglia ya visitó varias escuelas con esta modalidad de charlas y esta vez fue el turno de la universidad.
“Este tipo de eventos son esenciales para sensibilizar a la comunidad y romper las barreras comunicacionales que aún existen”, expresó en la presentación Luis Giraudo, el titular la cartera provincial creada en la actual gestión del gobernador Claudio Poggi. El rector de la casa de estudios, Rudy Cámera, ofició de anfitrión y dijo en la bienvenida: “La UPrO siempre tendrá las puertas abiertas para actividades que promuevan el conocimiento y la inclusión”.
La historia de Marcelo con la esclerosis múltiple es digna de un guión de una película. En 2001 experimentó un primer y pequeño aviso de lo que sufriría años más tarde: un entumecimiento en pies y manos que luego se detuvo.
Transitó durante un buen tiempo una vida relativamente saludable, pero aquellos síntomas regresaron una década después, aunque esta vez con mayor intensidad. No podía mover sus piernas y, por lo tanto, no podía caminar.
Tras dar con el diagnóstico definitivo y aceptar que su enfermedad no tenía cura, el villamercedino recurrió al deporte para recuperar movilidad y, sobre todo, para dejar atrás los fantasmas que lo asechaban. En la actualidad, Scrimaglia aprendió a convivir con su patología y la puso contra las cuerdas. Se convirtió en atleta y corre medias maratones cada vez puede.
“Pude hablar sobre cómo empezó mi enfermedad, de todos los miedos que tuve que dejar atrás, de cómo es mi vida diaria, que no es fácil, pero es una demostración de se puede salir adelante”, contó sobre la jornada en la UPrO.
Además, estuvo acompañado por la doctora Karina Murano, quien expuso sobre la esclerosis desde el punto de vista médico y la necesidad de una detección temprana.
“Lo hizo de una forma muy didáctica y fue muy interesante. En total fueron dos horas de charla, pero se pasaron muy rápido y tuvimos algunos testimonios de gente que se sintió muy emocionada, como una mujer que contó que su padre falleció de esta enfermedad, e una chica que tiene este diagnóstico desde hace poco y un hombre que quería aprender a ayudar a su esposa que también tiene esta patología”, repasó.
El objetivo del equipo que trabaja en la Secretaría de Discapacidad es justamente ese: crear entornos amigables para quienes enfrentan diferentes cuadros de salud, para que puedan expresar sus miedos, despejar sus dudas e incluir a las familias que los acompañan en sus procesos.
“Yo quiero que cualquier persona que tenga esclerosis se pueda contactar conmigo. Pueden encontrarme en el área de Equinoterapia de La Pedrera, todos los días de 8 a 12:30, o yo también me puedo acercar a sus casas para ayudarlos”, dijo el atleta.
