Confirmaron dos personas infectadas y el municipio reforzó los controles en comercios que comercializan chacinados. Piden a la comunidad extremar cuidados.
Las direcciones de Zoonosis y Bromatología de Villa de Merlo emitieron una alerta tras la detección de dos casos de triquinosis en la localidad.
La alarma se originó el miércoles pasado, cuando la Dirección Provincial de Zoonosis notificó una sospecha de contagio. El viernes, tras investigaciones conjuntas, se confirmó que se trataba de un brote.
“Es fundamental informar a la población sobre los riesgos de consumir chacinados y productos de cerdo sin cocción adecuada”, destacó la directora de Zoonosis, Celeste Gutiérrez.
La funcionaria advirtió también sobre los peligros de consumir alimentos sin etiquetas o respaldo legal, subrayando la importancia de verificar el origen de los productos cárnicos. Además, recordó que quienes practican la caza deben analizar los animales antes de su consumo, dado que el jabalí puede ser portador de triquinosis.
Los casos confirmados pertenecen a un mismo grupo familiar que consumió bondiola. Uno de los afectados presentó síntomas leves, mientras que el otro es asintomático y está bajo tratamiento en el Hospital Madre Catalina. Gutiérrez explicó que la triquinosis puede provocar síntomas como dolor muscular, diarrea, vómitos y, en algunos casos, hinchazón de párpados y fotofobia. “Es crucial que quienes presenten estos síntomas se acerquen al hospital”, agregó.
La médica veterinaria indicó que el período de incubación de la enfermedad varía según la cantidad de larvas ingeridas. En general, oscila entre 20 días y 2 meses desde la ingesta hasta la manifestación de los primeros síntomas.
El director de Bromatología, Juan de la Cruz Estrada, indicó que su equipo intensificó los controles en la chacinería donde se adquirió el producto infectado E instó a los consumidores a evitar productos cárnicos sin etiquetas y adquiridos en ventas informales.
