Mientras a nivel nacional la desocupación subió del 6,6% al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, en Gran San Luis ocurrió lo contrario: la tasa de desempleo bajó al 1,5%. El contraste no es menor: se trata de uno de los niveles más bajos entre los aglomerados urbanos relevados por el INDEC. Y la política de construcción de viviendas impulsada por el gobierno provincial es clave para hacer esa lectura.
Según los datos oficiales, el aglomerado de San Luis registró además una tasa de actividad del 45,2% y una tasa de empleo del 44,6%. En términos comparativos, la mejora es contundente: con un registro previo del 3,2%, la desocupación cayó 1,7 puntos porcentuales.
Dentro del mapa nacional, San Luis se ubica entre los mejores desempeños. Sólo dos aglomerados muestran cifras inferiores: Santiago del Estero–La Banda (0,6%) y Viedma– Carmen de Patagones (1,3%). En contraste, los grandes centros urbanos exhiben tensiones más marcadas: el Gran Buenos Aires, La Plata y Río Gallegos alcanzan tasas de hasta el 9,5%.
La diferencia también se explica por escala. Los aglomerados de más de 500 mil habitantes registran un promedio de desocupación del 8%, mientras que los de menor tamaño —como Gran San Luis— se ubican en torno al 4,7%. En la región de Cuyo, el panorama también es dispar: Gran Mendoza muestra un 6,7% y San Juan un 2,7%, ambos por encima del nivel puntano.
El relevamiento, realizado entre el 1° de septiembre y el 13 de diciembre de 2025, ubica a Gran San Luis —con 254 mil habitantes— en una situación de relativa estabilidad laboral. De ese total, unas 115 mil personas integran la población económicamente activa: 113 mil están ocupadas y alrededor de 2 mil desocupadas. A su vez, se registran 10 mil ocupados que buscan otro empleo y 7 mil subocupados, es decir, personas que trabajan menos de 35 horas semanales de manera involuntaria.
La política de construcción de viviendas, clave
El dato laboral no aparece aislado. Se articula con una política pública que, durante 2025, tuvo impacto directo en la generación de empleo. El gobierno provincial cerró el año con la entrega de 1.500 viviendas correspondientes a los planes “Progreso” y “Sueños”, saldando una deuda que se arrastraba desde 2011.
La construcción de esas viviendas movilizó mano de obra directa e indirecta. Sólo en diciembre, con 800 unidades entregadas en la ciudad de San Luis, se involucraron alrededor de 600 trabajadores en distintas etapas de obra —platea, paredes, losa y revoque— además de oficios vinculados como plomeros y electricistas. Los datos son confirmados por el gremio UOCRA para quien la política de construcción de viviendas sostenida en el tiempo es sinónimo de ocupación plena en el rubro.
El esquema se proyecta hacia adelante. En enero, el Ejecutivo anunció la incorporación de mano de obra local en el sistema de autoconstrucción asistida, sin costos adicionales para los adjudicatarios. El objetivo es claro: sostener el ritmo de construcción y, al mismo tiempo, ampliar la base de empleo.
El resultado es un modelo donde los indicadores laborales no se explican sólo por dinámica estadística, sino también por decisiones concretas de política pública que impactan en la economía real.