Hace seis días que Miguel Osvaldo Leontes falleció. Padeció durante 10 días los dolores de un profundo golpe en la cabeza, que lo llevó a ser internado en un sanatorio privado para luego ser regresado al policlínico regional de Villa Mercedes y ser sometido a una cirugía que mantuvo en vilo también a su familia. Y hasta hoy no está claro qué le ocurrió el viernes 3 de julio, cuando le provocaron ese traumatismo mortal. Él, en un lapso de lucidez, llegó a relatar que alguien lo había atacado desde atrás, cuando caminaba por la calle, y que al despertar ya no tenía varias de sus pertenencias.
No obstante, la fiscalía de instrucción 5, a cargo de Gisela Milstein, salió a aclarar que esa versión que tanto fue difundida sobre el presunto asalto no coincide con lo registrado por algunas cámaras de videovigilancia de la zona de la agresión. También recalcó que no hay un agresor identificado, a tal punto que la causa estuvo lejos de ser calificada rápidamente como un “homicidio” y por eso sigue bajo la caratula de “averiguación muerte”.
Aunque algunos medios de comunicación aseguraron que la investigación ya tiene un sospechoso y, en el barrio Obras Sanitarias, circula con fuerza el rumor de que tal persona ya fue arrestada, una fuente de la investigación le aseguró a TUP que no hay ni un detenido.
El hecho que investiga la fiscalía 5 y no descarta la hipótesis del asesinato, sino que mantiene también otras posibilidades, sucedió en cercanías al barrio Obras Sanitarias, donde residía Leontes. De acuerdo con lo que habría narrado el hombre de 47 años, él había salido de su domicilio. Caminaba por calle Amaro Galán cuando sintió un fuerte impacto, que le provocó alguien que no pudo ver.
Perdió el conocimiento. Pero cuando lo recobró, como pudo, llegó hasta su casa, donde lo auxilió su madre. Según su versión, cuando despertó se dio cuenta de que ya no tenía su teléfono, la billetera, ni sus anteojos recetados. Su madre lo llevó de inmediato a la salita del barrio, el centro asistencial médico más cercano. En un principio, el hombre no podía decir ni qué le había pasado.
Debido a su grave estado, lo derivaron al hospital «Juan Domingo Perón» y, más tarde, al Sanatorio de la Merced. Pero tres más tarde, su cuadro empeoró y tuvieron que reingresarlo al hospital “Juan Domingo Perón” para que lo intervinieran quirúrgicamente, informó Relaciones Policiales.
Hasta un día posterior a su fallecimiento, de acuerdo con lo que aclararon los voceros policiales, la agresión en la calle no había sido denunciada.





