Los problemas legales que tiene Fernando Andrés Alcaje, el cerrajero imputado por golpear a dos periodistas y a la hija de uno de ellos, parecen encaminados a no terminar. Después de que trascendiera la paliza que le dio a Miguel «Copito» Ocampos, la segunda que le propinó en la calle al reportero de FM Latina, muchas personas se atrevieron a hacer públicas otras presuntas agresiones que sufrieron de la mano del mismo hombre. Así, la mañana de este miércoles, Carlos Bustamante ratificó una denuncia que asentó hace tres meses y había «quedado en la nada». Se presentó en los tribunales y confirmó que Alcaje golpeó con un palo de hockey a una clienta de su gimnasio, atacó a otro joven que entrena en su local y le destruyó su vehículo con un aceite para automotores cuando intentó dialogar con él.
El hombre había denunciado al cerrajero el 7 de julio. Esa vez lo hizo en una comisaría. Pensó que sería remitida a la fiscalía correspondiente, abrirían una investigación y la causa prosperaría. Pero eso no pasó, lo único que pasó fue el tiempo.
El ataque, que hace dos semanas, casi le cuesta un ojo al periodista de FM Latina, y otros presuntos episodios de violencia por el estilo con Alcaje como protagonista reavivaron los deseos del propietario del gimnasio para que la justicia también actúe en su caso.
Relató que tiene su local de entrenamiento a la vuelta del comercio del imputado. Por eso en algunas ocasiones, para la entrada en calor los clientes suelen correr alrededor de la cuadra.
Un día una de las jóvenes que entrena allí volvió al gym con las piernas lastimadas. Más tarde sucedió algo similar con otro chico. Ambos le contaron a Bustamante que el dueño de la cerrajería los había agredido porque le molestaba que corrieran por la vereda de su negocio.
Bustamante fue con un amigo a hablar con el acusado. Quiso dialogar con él, pero no pudo. Narró que Alcaje estaba detrás de un mostrador y con una mano encima de un arma, que el denunciante nunca pudo ver, pero que el cerrajero se mostró muy dispuesto a exhibir.
El freno que le impidió sacar esa supuesta arma, según Bustamante, fue un amigo que todo el tiempo le pedía: “guardá eso, guardá eso”.
“Volví al gimnasio, porque no iba a encarar a una persona armada, y al rato (Alcaje) le echó un líquido para auto a mi coche”, aseguró.
