La misión Artemis II ya hizo historia en sus primeras horas: sus astronautas establecieron un récord mundial al alcanzar la mayor distancia lograda por una tripulación humana en órbita terrestre.
El lanzamiento, realizado por la NASA desde el Centro Espacial Kennedy, marcó el regreso de los vuelos tripulados más allá de la órbita baja después de más de cinco décadas.
A bordo de la cápsula Orión viajan Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen, protagonistas de una misión clave para el futuro de la exploración espacial.
La nave despegó el 1 de abril y rápidamente alcanzó una órbita de casi 70.400 kilómetros de altura, una cifra sin precedentes para vuelos tripulados alrededor de la Tierra. Este hito representa el primer gran logro del viaje, antes de iniciar su trayectoria hacia la Luna.
“Es un punto de inflexión muy importante”, aseguró Norm Knight, al destacar el valor de la misión, que marca el primer viaje tripulado hacia el satélite desde el programa Apolo en 1972.
Pruebas clave antes del salto al espacio profundo
Durante las primeras horas, la tripulación realizó verificaciones críticas en los sistemas de soporte vital, comunicaciones y funcionamiento general de la nave. Estas pruebas son esenciales antes de ejecutar la maniobra de inyección translunar, que impulsará a Orión fuera de la órbita terrestre.
Según explicó Lori Glaze, el equipo técnico evaluará todos los datos antes de autorizar ese encendido clave.
A pesar de algunos inconvenientes menores -como una breve pérdida de comunicación y un problema técnico en el sistema sanitario-, la misión continúa según lo previsto, consolidando la confiabilidad de la nave para operar en el espacio profundo.
Un viaje que busca romper todos los límites
Artemis II no solo ya batió un récord en órbita terrestre: en los próximos días llevará a la tripulación hasta unos 402.000 kilómetros de la Tierra, superando la marca histórica de Apolo 13.
El plan incluye un sobrevuelo de la Luna, donde los astronautas podrán observar su cara oculta y capturar imágenes inéditas de una región que sigue siendo en gran parte desconocida para la exploración humana.

La misión se extenderá durante 10 días y servirá como prueba integral de sistemas clave para futuras expediciones, incluyendo navegación, comunicaciones y soporte vital.
El primer paso hacia el regreso a la Luna
El éxito de Artemis II será determinante para las próximas misiones del programa, como Artemis III y Artemis IV, que tienen como objetivo volver a llevar humanos a la superficie lunar y establecer una presencia sostenida.
Además, los astronautas realizarán experimentos científicos y recopilarán datos sobre el impacto del espacio profundo en el cuerpo humano, información clave para futuros viajes a Marte.
Con este primer récord ya alcanzado en órbita terrestre, Artemis II confirma que la humanidad vuelve a empujar sus propios límites, en el inicio de una nueva era de exploración más allá de la Tierra.