Es una práctica habitual de quienes buscan presas como el jabalí. El área de Biodiversidad señaló que los cazadores que lo hagan serán sancionados.
En la provincia la caza con jauría, una práctica habitual en San Luis, está totalmente prohibida y penada, por cuanto es cruel para los perros y las presas, y puede derivar en una sanción de la Policía Ambiental y Ecológica, señaló la Dirección de Biodiversidad, de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Los cazadores deben adecuarse a las normativas ambientales vigentes en lo que tiene que ver con el resguardo de la fauna nativa y exótica y, además, comprender que un animal, por ser exótico, no debe ser víctima de ataques crueles y vejaciones, señaló el organismo, a través de la Agencia de Noticias del gobierno.
La Ley Provincial No IX-0317- 2004 de Conservación de Fauna, Pesca y Caza es una normativa bastante avanzada en la región. Además de la vigencia de esta norma, en San Luis la legislación está avanzando en forma progresiva hacia un cambio de mirada respecto de la consideración ética hacia los animales.
En el uso de perros para la caza, en especial de jabalíes -una de las especies que los cazadores suelen considerar invasoras o plaga-, se fuerza al animal a participar en matanzas bajo los eufemismos de ‘tradición’, ‘deporte’ y ‘cultura’, señala la Dirección de Biodiversidad.
Y ante la difusión de videos en redes sociales, insistió en que no hay un diálogo posible o vías intermedias frente a la caza con jauría, por tres razones fundamentales: el tipo de entrenamiento al que son sometidos los canes; los daños que sufren los perros durante la cacería y la presa, que termina despedazada; y, por último, el sacrificio de los perros heridos o su abandono, que ocasiona jaurías asilvestradas que no discriminan alimentos.
No se pueden regular el maltrato y la crueldad. Resulta fundamental promover estas acciones en el territorio sanluiseño, indicó el área de Biodiversidad.
Trasladan un cóndor andino hallado en Las Chacras
El domingo pasado, un ejemplar hembra de condor andino ingresó al Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS) de la Florida con una pata lastimada. A partir del estado general del animal y de sus heces, se detectaron signos de intoxicación. Por ese motivo la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable acordó con la Fundación BioAndina su traslado al bioparque Temaikén, en el marco del Programa de Conservación de Cóndor Andino (PCCA).
La hembra, encontrada en Las Chacras, en el departamento San Martín, presenta una intoxicación que se ha vuelto frecuente en los últimos años y amenaza al cóndor andino en toda la región. La contaminación por plomo, asociada principalmente a la ingesta de municiones, pero probablemente ligada a otras fuentes como la contaminación ambiental, representa una amenaza que produce disminuciones poblacionales en diversas especies de aves carroñeras.
