La NASA informó que, luego de la maniobra TLI que colocó a Orión en trayectoria hacia la Luna, el equipo científico comenzó a diseñar un Plan de Objetivos Lunares, una guía detallada sobre lo que la tripulación analizará en la superficie durante su ventana de observación de aproximadamente seis horas, prevista para el lunes 6 de abril.
El programa de investigación contempla registrar formaciones que permitan a los especialistas entender mejor el origen de la Luna y del sistema solar, incluyendo cráteres, antiguos ríos de lava, así como grietas y crestas generadas por el lento desplazamiento de la corteza lunar a lo largo del tiempo.
Luego de que la nave Orión encendiera el jueves sus motores durante cinco minutos y 50 segundos para completar con éxito la inyección translunar (TLI), la tripulación dejó atrás la órbita terrestre y se encamina hacia la Luna, comenzando a observarla cada vez más grande y de frente.

El motor principal de la nave entrega hasta 6000 libras de empuje, lo que equivale a acelerar un automóvil de 0 a 60 mph en cerca de 2,7 segundos. Al momento de la maniobra, Orión tenía una masa de 58.000 libras y consumió unas 1000 libras de combustible para asegurar su nueva trayectoria rumbo al satélite.
“Después de disfrutar vistas increíbles de la Tierra, verla completa desde la ventana, saber que pronto tendremos imágenes similares de la Luna me entusiasma aún más”, expresó la especialista de misión Christina Koch durante una transmisión en vivo con medios en el segundo día de vuelo.
“Sabía que eso era lo que íbamos a ver, pero nada te prepara para la sensación de contemplar tu planeta iluminado como si fuera de día y, al mismo tiempo, el brillo de la Luna por la noche, con ese hermoso resplandor del atardecer. Y pensar que tendremos vistas parecidas de la Luna… realmente me emociona”, concluyó la astronauta de 47 años, que acumula 328 días en el espacio tras participar en cinco misiones anteriores.
