Las autoridades rusas desactivaron ayer la alerta de tsunami que regía sobre la península de Kamchatka y las islas Kuriles, tras el impacto de dos fuertes terremotos de magnitud 8,8 y 6,2.
Según se supo, el ministro de Emergencias de la región de Kamchatka, Serguéi Lébedev, confirmó el cese de la alerta, aunque advirtió con ironía que “esto no significa que haya que salir corriendo a toda prisa al mar a mirar los tsunami”. Los dos sismos, el primero de ellos el más potente en la región desde 1952, habían obligado a las autoridades a declarar la alerta en varias zonas costeras.
A pesar de la magnitud de los terremotos, por el momento solo se han reportado daños menores. En la capital de Kamchatka, Petropávlovsk-Kamchatski, se derrumbó parte de la fachada de una guardería, mientras que en la región de Sajalín se inundó el puerto de SeveroKurilsk y una empresa pesquera.
Mientras tanto, los operarios de la planta nuclear de Fukushima, ubicada en el noreste de Japón y que sufrió un grave accidente en 2011, fueron evacuados ayer tras el terremoto de magnitud 8 cerca de la costa este de Rusia, que originó alertas de tsunami en el Pacífico.