Un grave episodio de abigeato registrado a solo tres kilómetros de la localidad de San Martín encendió nuevamente las alarmas entre las familias ganaderas del departamento. La rápida reacción de la familia Estrada, que descubrió in situ a tres hombres dentro de su propiedad con 23 vacunos agrupados para ser trasladados, puso al descubierto un modus operandi que venía afectando a su establecimiento desde hacía semanas. En una entrevista exclusiva para Todo Un País, Rodrigo Estrada detalló cómo vivieron el momento del hallazgo, el rol decisivo de la alerta vecinal, el desempeño policial y el ferviente pedido para que la Justicia no deje libre a quienes atentan contra el trabajo rural.
La sorpresa en el corral y el hallazgo del vehículo
El hecho ocurrió este jueves alrededor de las 22:30 horas, luego de semanas de constante preocupación por la desaparición paulatina de hacienda y animales de corral. Según explicó Estrada, la producción del campo abarca desde vacas y terneros hasta chivos, ovejas y gallinas, un esquema de trabajo que se vio seriamente alterado en el último mes debido a robos frecuentes. «Nosotros venimos de semanas atrás de un hecho que sucedió, que nos robaron diferentes animales en diversos días y números. Es medio común en la zona, pero no con la masividad que nos pasó en el último mes», contextualizó Rodrigo Estrada.
La alerta definitiva llegó gracias a la colaboración de la propia comunidad rural. Un vecino advirtió movimientos extraños en el lugar y avisó de inmediato a los propietarios. «Un vecino nos alerta que había actividad sospechosa en el campo nuestro, así que fuimos. Cuando llegamos encontramos a la gente ahí, que estaban con un vehículo, y tenían un montón de elementos para llevar a cabo el hecho: habían encerrado a los animales en el corral y habían usado los caballos nuestros, así que creemos que estaban prontos a poder robar otra vez», relató Estrada.
Entre las hipótesis previas recopiladas por los damnificados y aportadas oportunamente a la sede policial, figuraba la posible vinculación de personas cercanas a las tareas del predio.»Nos llegó el dato de que entre las personas que estarían vinculadas a los hechos anteriores figuraba alguien que trabajaba para nosotros, junto con dos allegados. Llegamos a que estas personas podían ser las sospechosas, lo cual se ratificó en la denuncia aportando los datos correspondientes», precisó.
Eficacia policial y la preocupación por la lentitud judicial
Al llegar al predio, los productores constataron la presencia de efectivos de la Comisaría Seccional 27 de San Martín y de la Brigada Rural, quienes procedieron a la aprehensión de los tres involucrados. Estrada remarcó de manera enfática el eficiente desempeño de las fuerzas de seguridad durante el operativo.»La policía rural y la policía de San Martín llegó en el momento, se comportaron muy bien, hicieron todo el procedimiento de manera excelente y aprehendieron a los tres detenidos. Pero no queremos que este hecho quede impune, porque sabemos que esto es muy común en la zona, y para nosotros y otros productores es un dolor de cabeza. Trabajás tanto y que venga alguien de afuera y te robe, es algo que apena», expresó Estrada.
El productor alineó su postura con la manifestada públicamente por Daniel Casella, presidente de la Sociedad Rural, al señalar que la falencia principal no reside en la labor policial sino en el engranaje judicial posterior.»Coincidimos con lo que dijo Daniel Casella: la policía actuó de un modo excelente, pero la parte de la justicia es muy lenta y no acompaña todo el trabajo que realizó la policía y el trabajo nuestro. Queremos que se haga hincapié en eso, porque si no esta gente no tiene problema en hacer un hecho de robo, están un día en el calabozo y al día siguiente salen», enfatizó Estrada.
«Si no hubiera consumidores, no habría robos»
Ante la vastedad de los terrenos rurales en la provincia, los productores han tenido que fortalecer las redes de comunicación entre establecimientos vecinos para actuar como primera línea de prevención. «Hoy por hoy es un laburo intervecinal, de cuidarnos entre nosotros, alertar cuando hay movimientos raros. La policía patrulla y anda bastante, pero en la cantidad de establecimientos rurales que hay es muy complicado controlar todo el tiempo; por eso entre los mismos vecinos nos cuidamos», indicó.
A su vez, instó a las autoridades provinciales a reforzar la infraestructura de control y sanción para evitar que la impunidad desmotive a quienes trabajan la tierra día a día.»Pedimos que se mejoren los controles, que tengamos mucho más apoyo de la provincia y que cuando suceden estos hechos se lleven a cabo las medidas correspondientes para que la gente que hace daño tenga su castigo. Si no, van de zona en zona haciendo estos hechos delictivos y te echan a perder todo el trabajo de años. Uno se levanta temprano, anda a la madrugada, viaja y lidia con muchas cosas para subsistir», reflexiona.
Por último, al abordar la comercialización ilegal de carne proveniente del abigeato, Estrada hizo un llamado directo a la conciencia colectiva. «Si no hubiera consumidores no habría gente que te robe. Se entiende que la situación económica es difícil y si te ofrecen carne a mitad de precio la gente accede, pero sería bueno que se pongan una mano en el corazón y sepan que detrás de eso hay un productor sacrificado. Hay días de lluvia, de calor, de frío y meses de trabajo arruinados; pedimos empatía y que la gente alerte ante estos hechos para cortar la cadena del delito», concluyó.
