Los jóvenes que estaban en una esquina del barrio Estación de Villa Mercedes no pudieron actuar de manera más sospechosa. Apenas vieron aproximarse a un par de policías que patrullaba la zona escaparon a la carrera, en diferentes direcciones. Tal como lo hacen los delincuentes. La única que no reaccionó así fue una chica que resultó tener 17 años y una mochila repleta de algo que nadie espera de una persona de su edad: 61 envoltorios con cocaína, listos para la venta.
El personal de la División de Respuesta Inmediata Motorizada (DRIM) realizaba recorridos preventivos, durante la madrugada, cuando notó al grupo en Zavala Ortiz y Guido. Antes de que pudieran confirmar que eran sospechosos de algo, casi todos huyeron y se borraron del lugar.
La joven que decidió no seguirlos y quedarse allí resultó ser menor de edad, precisó Relaciones Policiales. Cuando los efectivos revisaron la mochila que tenía encontraron dentro un morral con un frasco. El envase estaba lleno de diminutos paquetitos de lo que ya, a simple vista, parecía ser cocaína.
Ante el hallazgo, el personal de la DRIM se contactó con sus pares de Lucha Contra el Narcotráfico. Cuando los policías de esa división examinaron los envoltorios y sometieron a reactivos químicos su contenido corroboraron que, en efecto, se trataba de la droga blanca y polvorienta. Estiman que ese estupefaciente puede multiplicar su cantidad en 104 dosis y tener un valor que ronda los 624 mil pesos.
La adolescente les dijo que nada de eso era suyo, sino que le pertenecía a otra persona. Una vez que la Justicia Federal tomó intervención, la menor de edad fue trasladada a la Comisaría de Atención a la Niñez, Adolescencia y Familia (CANAF) y, luego, fue entregada a sus padres.
