El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la última propuesta presentada por Irán para poner fin al conflicto que ya supera los dos meses y puso en duda la posibilidad de alcanzar un acuerdo en el corto plazo.
Según trascendió, Teherán envió una versión revisada de su oferta a través de mediadores paquistaníes, pero el planteo fue considerado insuficiente por Washington. Entre los puntos cuestionados, la iniciativa iraní buscaba postergar el tratamiento de su programa nuclear, una condición que Trump considera central para cualquier entendimiento.
“Quieren llegar a un acuerdo, pero no estoy satisfecho”, afirmó el mandatario ante la prensa en la Casa Blanca. Si bien reconoció ciertos avances en las negociaciones, advirtió que no está claro que Irán esté dispuesto a cumplir con las exigencias planteadas por Estados Unidos.
Trump también describió una fuerte interna en el liderazgo iraní, al que calificó como “fragmentado” y con dificultades para definir una posición común. “Todos quieren un acuerdo, pero están desorganizados”, sostuvo.
En ese contexto, el presidente planteó que el escenario actual se reduce a dos caminos posibles: profundizar la vía diplomática o avanzar hacia una escalada militar. “¿Queremos intentar un acuerdo o usar toda la fuerza?”, resumió.
Si bien reconoció que existen opciones militares concretas, señaló que preferiría evitarlas. “Desde un punto de vista humano, preferiría no hacerlo”, afirmó, aunque dejó abierta la posibilidad de una ofensiva de gran magnitud.
En paralelo, Trump cuestionó las restricciones legales al uso de la fuerza sin aval del Congreso y calificó de “inconstitucional” la normativa que limita las acciones militares prolongadas sin autorización legislativa.
Sus declaraciones reavivan la tensión institucional en Washington, en momentos en que varios legisladores sostienen que ya se cumplió el plazo de 60 días previsto por la legislación vigente para operaciones militares sin aprobación formal.
Desde el Pentágono, en tanto, argumentan que el actual alto el fuego constituye una pausa en el conflicto, por lo que ese límite aún no habría sido alcanzado.
EE. UU. advierte: sanciones a navieras que paguen a Irán por Ormuz
Cualquier naviera que pague cuotas a Irán por pasar por el estrecho de Ormuz corre el riesgo de ser objeto de sanciones, advirtió ayer el Departamento de Estado de Estados Unidos. La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), perteneciente al departamento, señaló que Estados Unidos está al tanto de “las amenazas de Irán a la navegación” y de las exigencias de pago para transitar con seguridad por el estrecho.
Esas exigencias pueden abarcar varias modalidades de pago: moneda fiduciaria, activos digitales, compensaciones, intercambios informales o donativos que, en apariencia, serían beneficiarios de la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní. OFAC está emitiendo esta alerta para advertir a las personas estadounidenses y no estadounidenses sobre el riesgo de ser sancionadas por realizar estos pagos al régimen iraní para un paso seguro o por solicitarle garantías, explicó la oficina. Este riesgo existe sin importar el método de pago