Los cursantes aprenden sobre manipulación de alimentos, higiene y seguridad, Digi Camp y recursos humanos. La formación está orientada a conseguir trabajo genuino.
Casi mil beneficiarios del Plan de Inclusión han comenzado a capacitarse en la Universidad Provincial de Oficios (UPrO) y en la Universidad de La Punta (ULP), con el propósito de acceder a la inserción laboral en el sector privado, el cooperativismo y el emprendedurismo.
La instancia de formación ha sido posibilitada por el Ministerio de Desarrollo Humano, en conjunto con la ULP y la UPrO. Como estas iniciativas buscan mejorar la empleabilidad y el acceso a oportunidades laborales, las autoridades les dan a los interesados el permiso de estudio necesario para acceder a la capacitación.
En la actualidad, 450 personas realizan cursos virtuales en Manipulación de alimentos, Seguridad e Higiene y Herramientas de Google, en la ULP.
Comenzaron en agosto y finalizan en noviembre. Los dictan profesores de la universidad a través de la plataforma del Campus ULP. En el taller Manipulación de Alimentos cursan 122 beneficiarios, en Higiene y Seguridad 90 y en Digi Camp (una capacitación que se realiza a través de la plataforma Google y enseña a utilizar la tecnología de manera productiva), 182 personas.
“Son cursos muy interactivos y entretenidos. Algunos de los contenidos que están aprendiendo tienen que ver con la historia de la gastronomía y sus tendencias, los costos aplicados, el estilo de la cocina, cómo diseñar un menú, fabricar conservas de estación, manejarse en las redes sociales, entre otros”, comentó el docente Facundo Cuadrado.
Al finalizar y completar el taller, los trabajadores del Plan obtendrán un certificado que avalará los conocimientos adquiridos.
En la UPrO son 500 las que están finalizando la formación ‘Construyendo Oportunidades’. Ya completaron su currículum vitae y están listos para avanzar en habilidades blandas, tales como trabajo en equipo y preparación para entrevistas laborales.
Este curso tiene una duración de más de cuatro meses y concluirá a fines de noviembre.
Estas capacitaciones que promueven Desarrollo Humano y las dos universidades no son las únicas acciones con las que el gobierno provincial busca que los beneficiarios de Inclusión accedan a oportunidades laborales más allá de las taras subsidiadas por el Estado.
En agosto, informó la puesta en marcha de un sistema por el cual quienes reciben el plan pueden, además, poner en marcha algún emprendimiento personal sin perder el beneficio. Hasta entonces, muchos no querían iniciar una actividad propia por temor a ser desvinculados de Inclusión.
Quienes decidan llevar adelante una pequeña empresa podrán permanecer en el Plan y acceder a ayudas, como financiamiento y capacitaciones, que el Estado otorga para promover el emprendedurismo.
En la oportunidad de dar a conocer esta iniciativa, el ministro de Desarrollo Humano, Gustavo Bertolini, señaló que en la nómina de personas incorporadas en Inclusión había unas 7.700 personas que poseen oficios. Y que, por lo tanto, podrían llevar adelante una actividad propia. Quienes la inician, deben informarla al Ministerio.
“Pueden desarrollar un emprendimiento, pueden tener una actividad independiente, no un empleo. Si hablamos de empleo, tenemos el Programa de Inserción en Empresas, donde lo que hacemos es subsidiar el empleo y le transferimos el valor del Plan a la empresa. Lo que fomentamos es el cuentapropismo y el emprendedurismo”, manifestó Bertolini.
