Un hombre y su madre, presos por intento de homicidio y otros delitos

Él es Abel Alberto Torres, quien apuñaló a otro hombre en la clínica CERHu hace una semana. La víctima de ese ataque sigue grave. Les dieron prisión preventiva por 120 días.
17 de agosto de 2026
En el extremo izquierdo (la imagen de sus rostros aparece distorsionada), Abel Alberto Torres y su madre, Gladys Galván Medero, los acusados.

El hombre que apuñaló a otro en la clínica CERHu, en el centro de la ciudad de San Luis, y su madre fueron imputados por ese intento de homicidio y otros delitos, en los que incurrieron en diferentes hechos de violencia contra otras personas, desde el año pasado. Y la Justicia dispuso enviarlos a ambos a la cárcel.

Las medidas contra Abel Alberto Torres y su madre, Gladys Edith Galván Medero, fueron dispuestas por la jueza de Garantía Nº 4, Luciana Banó.

La magistrado dispuso 120 días de prisión preventiva para ambos, luego de la formulación de cargos contra ellos, en una causa que concentra una serie de hechos ocurridos en un contexto de violencia de género y que tiene como episodio de mayor gravedad el ataque con arma blanca ocurrido el domingo 9 de agosto, en la clínica CERHu. Allí, Torres habría apuñalado a un hombre que debió ser internado en grave estado.

Durante la audiencia, la representante de la Fiscalía de Instrucción en lo Penal Nº 4, fiscal adjunta Antonella Romagnoli —con la colaboración de la agente judicial Verónica Gómez— reconstruyó diversos hechos investigados en distintos expedientes que fueron acumulados en una causa principal. La imputación comprende cinco casos ocurridos entre octubre de 2025 y agosto de 2026 e incluye incumplimientos de órdenes judiciales, amenazas, daños y agresiones.

El último de esos hechos ocurrió en la clínica ubicada sobre calle Maipú. Según relató la fiscal, Torres y Galván Medero ingresaron al establecimiento y se dirigieron hasta una habitación donde estaba internado el hijo de Torres junto a su madre.

Una vez allí, Torres habría amenazado a un hombre que acompañaba a la mujer y lo habría obligado a retirarse de la habitación. Luego, habría agredido a su expareja mientras el niño estaba allí. La Fiscalía también le atribuyó haber intentado apoderarse del celular de la mujer y esconderlo con la colaboración de Galván Medero, para posteriormente arrojarlo al suelo y dañarlo.

La secuencia continuó en otro sector de la clínica. De acuerdo con la acusación, Torres intentó golpear al hombre que previamente había obligado a retirarse de la habitación y, cuando este quedó acorralado contra una pared, extrajo un elemento cortopunzante y lo atacó en la zona subcostal izquierda.

Tras la agresión, Torres y Galván Medero se retiraron. El hombre herido fue asistido inicialmente en la clínica y luego trasladado de urgencia al Hospital Central ‘Ramón Carrillo’. Al momento de la audiencia, según informó la Fiscalía, permanecía internado en estado crítico, con asistencia respiratoria y varios órganos comprometidos.

Por este episodio, el Ministerio Público Fiscal formuló cargos contra Torres como autor de amenazas y homicidio en grado de tentativa en perjuicio del hombre atacado. Además, le atribuyó, en perjuicio de su expareja, lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, hurto simple en grado de tentativa, amenazas y daños. A Galván Medero, en tanto, le formuló cargos como coautora de hurto simple en grado de tentativa y amenazas.

Más delitos

La imputación no se limita a lo ocurrido en la clínica. La Fiscalía incorporó otros cuatro hechos que, según sostuvo, permiten reconstruir un contexto previo de violencia y reiterados incumplimientos de medidas judiciales.

Uno de ellos ocurrió el 6 de octubre de 2025. De acuerdo con la investigación, Torres y Galván Medero se presentaron en la vivienda de la expareja del primero pese a encontrarse notificados de una orden de restricción. La Fiscalía afirmó que ingresaron por la fuerza y ocasionaron daños. Antes de retirarse, Torres habría dejado cuatro municiones calibre .38 y proferido una amenaza de muerte.

Una semana después, el 13 de octubre, Torres habría regresado al domicilio e incumplido nuevamente la restricción. Allí habría amenazado a su expareja y se habría llevado al hijo de ambos sin autorización. La Policía logró localizarlo aproximadamente media hora después. Tras la restitución del niño, un examen médico constató lesiones en uno de sus brazos, antebrazo y región dorsal. Por este episodio, la Fiscalía le atribuyó a Torres, entre otros delitos, lesiones leves agravadas por el vínculo en perjuicio de su hijo.

La Fiscalía también incorporó un episodio ocurrido el 8 de noviembre de 2025, cuando Torres habría vuelto a presentarse en inmediaciones de la vivienda pese a la prohibición vigente. Tras la intervención policial, fue localizado en el mismo barrio y detenido luego de no acatar inicialmente la voz de alto. Otro de los hechos investigados ocurrió el 23 de junio de este año. Según la acusación, la mujer fue hasta el domicilio de Torres para retirar al hijo de ambos, conforme al régimen de comunicación establecido. Una vez dentro de la vivienda, Torres la habría tomado del cuello, golpeado en el rostro y atacado con la cadena de una motocicleta.

En ese episodio, la Fiscalía atribuyó a Galván Medero haber cerrado las puertas de la vivienda mientras se producía la agresión. La víctima logró comunicarse con el 911 y salir del inmueble. Posteriormente, se constataron hematomas y otras lesiones en distintas partes de su cuerpo.

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