Habían partido de San Rafael, provincia de Mendoza, para unirse a la celebración del Cristo de Villa de la Quebrada, en San Luis. Movilizados únicamente por la fe. Pero en el camino encontraron la tragedia, una que enlutó para siempre a una familia. A unos 20 kilómetros de Beazley la furgoneta en la que viajaba una mujer con su compañero de vida y su hija bebé se cruzó con un camión, en el que iban otros dos vecinos de la localidad mendocina. Los del vehículo de gran porte marchaban en el sentido contrario y en el trayecto, en lugar de pasar uno al lado del otro sin siquiera rozarse, por motivos a investigar, los rodados colisionaron. La pareja del camión resultó ilesa. Sin embargo, la historia fue completamente diferente para los ocupantes de la furgoneta. El conductor sufrió varias heridas, que ameritaron atención médica. Fue asistido y dado de alta, aunque nunca podrá sanar de las otras: saber que la madre de su hija y la chiquita murieron en la ruta.

Todo sucedió alrededor de las 3 de la madrugada, en el kilómetro 161 de la Ruta Nacional 146, al norte de Beazley, comunicó Relaciones Policiales. Las víctimas iban de sur a norte en una Citroën Berlingo. La mujer tenía 32 años y su hijita apenas un año y siete meses. El único sobreviviente de ese rodado tiene 35. Se estrellaron o fueron chocados por un Mercedes Benz 1735, que era manejado por un hombre de 53 años y que tenía como acompañante a una mujer de 45.
El conductor de la Berlingo tuvo que ser trasladado a la ciudad de San Luis, al Hospital Central «Dr. Ramón Carrillo». Durante la mañana recibió el alta médica. El siniestro es investigado por la Fiscalía de Instrucción 2 de la Primera Circunscripción Judicial, preventivamente como “doble homicidio y lesiones culposas en accidente de tránsito”.
