Fue la primera vez que el “Juan Domingo Perón” realiza estas intervenciones, gracias a un entrenamiento quirúrgico que lo posiciona como un referente provincial.
A poco tiempo de haber realizado un trasplante de órganos por primera vez, la salud pública de San Luis concretó otro hito que eleva la calidad y la cantidad de las prestaciones que puede ofrecer a la población. El Policlínico Regional “Juan Domingo Perón”, de Villa Mercedes, transformó la vida de seis chicos que padecían casos severos de labio leporino y se posiciona como un referente en el diagnóstico y tratamiento de esta patología.
Las intervenciones fueron realizadas entre el viernes y el sábado, a lo largo de más de diez horas de operaciones en cada una de las jornadas y gracias un training quirúrgico que realizaron los médicos locales, encabezados por el doctor Leonel Anello, jefe de área y especialista en cirugía y traumatología bucomaxilofacial. Contaron también con la visita y el asesoramiento de los especialistas santafesinos Mariano Miño y Marcelo Ortega, referentes en cirugía maxilofacial con posgrado en tratamiento de pacientes con esta malformación.
El nombre técnico de la afección es Fisura Labio Alveolo Palatina (FLAP) y “es una malformación congénita que se puede presentar en los niños y que en tiempos pasados solo se podía acceder a una corrección más funcional y limitada en comparación a lo que podemos ofrecer ahora”, explicó la directora del nosocomio, Berta Arenas.
“Gracias a este entrenamiento y capacitación que han hecho nuestros profesionales, podemos ofrecer un servicio más a quien más lo necesita, porque la concurrencia al hospital es mayoritaria de pacientes que no tienen obra social, o que tienen pero que, por una mala interpretación, no le dan importancia a este tipo de malformación”, agregó la médica. Es que la condición no solo afecta al aspecto estético del rostro, sino también a la funcionalidad para hablar, comer y respirar. Además, tiene un impacto muy grande en el componente psicológico, debido a los prejuicios y estigmas que deben enfrentar quienes lo padecen, especialmente en edades tempranas.
El doctor Anello señaló la importancia de que este tipo de patologías congénitas comiencen a tratarse desde el embarazo.
“Desde ahí es dónde debería empezar a prepararse al paciente y a los familiares. Por eso son intervenciones que deben realizarse de forma interdisciplinaria, desde las ecografías hasta la adolescencia, edad en la que podrían hacerse las últimas cirugías correctivas”, remarcó.
Los chicos operados tienen entre 2 y 14 años y solo uno tiene más de 16. Todos habían pasado ya por alguna cirugía en el labio, pero ninguno había llegado a una segunda etapa que es la corrección en paladar.
“Hay un tercer momento en el que se hace un injerto de hueso para poder reemplazar el que falta y la última etapa es entre los 14 y los 15 años, cuando se puede hacer la rinoplastía, que es la corrección de nariz y fosas nasales”, amplió el especialista.
Hasta el mediodía de este lunes, los seis pacientes seguían internados pero con un posoperatorio muy favorable. Si todo marchaba bien, algunos iban a ser dados de alta por la tarde y el resto durante el día de hoy. “Van a tener las indicaciones necesarias y continuarán con controles semanales en el hospital. Al ser una es una patología tratada en el paladar, requieren cuidados especiales porque la boca es un ambiente totalmente séptico, a diferencia de una cirugía en el abdomen en donde uno cierra la herida, por ejemplo”, comentó Anello.
De esta forma, el ‘Juan Domingo Perón’ pasará a convertirse en un referente provincial en el diagnóstico y tratamiento integral de esta condición, con un enfoque interdisciplinario que involucra a los servicios de odontología y odontopediatría.
