La estructura volvió a iluminarse tras una procesión con la Virgen y shows infantiles, en una noche que ya se hizo tradición para todos los villamercedinos.
Cada vez falta menos para la Navidad y Villa Mercedes comenzó a palpitarla con un gesto simbólico que ya se convirtió en tradición. Durante la noche del sábado, en las vísperas del Día de la Inmaculada Concepción que se celebra cada 8 de diciembre, la ciudad encendió el árbol gigante de la plaza San Martín y le dio paso a un tiempo de preparación para las fiestas de fin de año.
Si bien cada vez es más común que las grandes localidades tengan este tipo de estructuras para adornar sus calles, en la ciudad de la Calle Angosta se vive como algo más que un atractivo para decorar el paisaje navideño.
La estructura de hierro, de más de treinta metros de altura, fue construida hace unos quince años en el corazón de la plaza que ocupa un lugar central para la vida institucional: está al frente de la Municipalidad, del Concejo Deliberante, a metros de la parroquia Sagrado Corazón y es una de las más elegidas por los vecinos para pasar sus tardes y noches.
Desde entonces fue la Iglesia Católica quien tomó como propia la ceremonia del encendido, como una forma de replicar aquella costumbre de armar los pinos con las familias dentro de los hogares y también de trasladar el espíritu de celebración del tiempo de Adviento a toda la comunidad.
En esta ocasión, los feligreses decidieron primero realizar una misa en honor a la Virgen y llevar su imagen en procesión con cantos y oraciones por la avenida Mitre. La peregrinación fue encabezada por el padre Sergio Simunovich, párroco de Sagrado Corazón, acompañado por el intendente Maximiliano Frontera, funcionarios, concejales, más autoridades y vecinos particulares.
Cientos de personas fueron las que se reunieron finalmente en el interior del espacio verde.
“Es una noche especial. Como cada 7 de diciembre nos congregamos acá para encender este árbol que simboliza cristianamente con el color verde a la esperanza y con las luces a todas las gracias que Jesús nos trae en la noche de la Navidad. Además, hay una estrella grande en la cima, que representa al mismo Jesús que nació en Belén, atrayendo a todos los pastores y los Reyes Magos”, explicó el sacerdote antes de leer un pasaje del Evangelio.
Después fueron los integrantes del coro de niños de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz quienes le regalaron su música a los presentes, acompañados con la danza de un grupo de bailarines del staff infantil de la academia Rincón Nativo.
Después de algunos villancicos y chacareras, la noche se iluminó con las lámparas LED del árbol gigante que fueron renovadas con formas de estrellas alrededor de toda la circunferencia y colores intermitentes.
