La disputa familiar y judicial en torno al legado de Diego Armando Maradona sumó un nuevo capítulo. La Justicia ordenó la “prohibición de innovar y contratar” respecto de todo negocio vinculado a la marca Maradona mientras se sustancia el juicio por el fallecimiento del exfutbolista, ocurrido en noviembre de 2020.
La medida cautelar fue dispuesta por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 43, a pedido de los abogados de Jana Maradona, una de las querellantes en la causa. Según confirmaron fuentes judiciales, la resolución alcanza al abogado Matías Morla, a las hermanas del astro Rita y Claudia Maradona y a otros procesados del expediente. En concreto, el juzgado puso en conocimiento al Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI) de la prohibición de realizar cualquier acto de disposición sobre “todas las marcas relacionadas con el nombre, los pseudónimos y la representación de la imagen” de Maradona, en todas sus variantes, registradas a nombre de la firma Sattvica S.A.
El alcance de la cautelar es amplio: los imputados deberán abstenerse de celebrar contratos, negociar acuerdos, promover publicaciones o campañas, realizar trámites registrales y percibir dinero relacionado con esas marcas, tanto en la Argentina como en el exterior, durante el tiempo que dure el proceso judicial.
Morla, junto a Maximiliano Pomargo y Ezequiel Garmendia, está acusado como coautor del delito de defraudación y administración fraudulenta, mientras que Rita y Claudia Maradona —al igual que Paola Iampolsky— figuran imputadas como partícipes necesarias en el mismo ilícito. Las imputaciones se sustentan en los artículos 45 y 173 inciso 7° del Código Penal, y el artículo 306 del Código Procesal Penal de la Nación.
El abogado ejerció la presidencia de Sattvica S.A. hasta septiembre de 2022. No obstante, ya en febrero de 2021 la Justicia lo había intimado a transferir el control de los derechos de imagen del ex capitán de la Selección argentina a los herederos. Pomargo, quien se desempeñaba como director suplente, renunció poco después de la salida de Morla, y con posterioridad las empresas quedaron en manos de Claudia y Rita Maradona.
Con esta decisión, el tribunal busca preservar el estado actual de los derechos comerciales vinculados a la figura de Maradona hasta que se determinen eventuales responsabilidades penales, en una causa que combina la investigación por su muerte con una profunda y persistente disputa por el control de su patrimonio simbólico y económico.