Adorni logra sobrevivir, el peronismo no resuelve sus internas

4 de mayo de 2026
Adorni, actual jefe de gabinete del Gobierno Nacional

Jaime Rosemberg – Especial para Todo Un País

Durante la semana en la que la Casa Rosada quedó vacía de periodistas, el presidente Javier Milei y su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, decretaron la sobrevida política de Manuel Adorni, el antiguo vocero del Gobierno, hoy jefe de gabinete.

“El costo político ya lo pagamos. Va a seguir, al menos hasta que la Justicia así lo disponga”, afirmaron voces del Gobierno que escuchan al dúo del poder en la Argentina. Ambos decidieron seguir llevando el peso del ancla que significa sostener al jefe de gabinete, un caso que sigue concitando el interés prioritario de la opinión pública, y que ni siquiera la inédita prohibición del ingreso a los periodistas acreditados en la Casa Rosada –posible espionaje y peligro para la seguridad nacional, adujeron-pudo maquillar ni esconder. “Hoy mide todo lo que sea contra el Gobierno. Pero Adorni mide por triplicado”, confiesa un editor de medios cercanos al oficialismo, que nada puede hacer por frenar la avidez de la opinión pública. En los pasillos de Balcarce 50 se consuelan pensando que, en poco más de treinta días, la atención mundial estará puesta en el mundial de futbol, dónde el seleccionado argentino intentará retener el título de campeón.

Mientras se encomiendan a Lionel Messi y compañía, en las segundas líneas del Gobierno reconocen que no será, por cierto, sencilla la tarea de seguir adelante. El juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita siguen y seguirán adelante con la investigación sobre el presunto enriquecimiento ilícito de Adorni, con propiedades sin declarar y viajes suntuosos pagados en efectivo, lejos de los ingresos que percibe como funcionario público. Comentan cerca de los Tribunales que Pollicita tendría probada la existencia de dádivas, sobre todo en el viaje a Punta del Este, que Adorni y su familia hicieron junto (¿y tados por?) al periodista deportivo Marcelo Grandío, hoy excluido de la grilla de la tevé pública luego de dos años de curioso protagonismo mediático. Un eventual llamado a indagatoria podría decretar el final de Adorni en la función pública.

“Ningún diputado ni senador puede justificar seriamente su nivel de gastos, y tampoco un ministro, salvo que seas millonario como Toto (Luis) Caputo. Es el sistema el que está corrompido”, sentencia un amigo del Presidente, a modo de disculpa general. Y miran hacia las desventuras judiciales del kirchnerismo, con la ex presidenta Cristina Kirchner presa y con sus bienes en vías de decomiso, y el ex ministro de Planificación, Julio de Vido, enfrentando en estos días un nuevo juicio por presuntas coimas de la empresa Oderbrecht, en la que estarían implicados varios grandes empresarios del país. “Los medios no le dieron importancia, pero es un cambio de época. No es lo mismo terminar preso, que terminar pobre”, aseguran en el entorno del Presidente, en referencia a la decisión de la Cámara de Casación Penal, que convalidó esta semana el decomiso y la ejecución de 111 inmuebles vinculados a la ex presidenta, su familia, y el empresario Lázaro Báez, relacionados con la causa Vialidad.

La ofensiva contra los medios es la otra gran guerra que el Presidente está dando por estos días. Los insultos hacia los cronistas que cubrían el miércoles su entrada y salida del Congreso, donde acompañó el informe del jefe de gabinete, hablan de una obsesión, o de una campaña, en momentos de desconfianza social hacia el plan económico y baja de su imagen y la de la gestión en todas las encuestas de opinión. Con la mesura que impone su rol, diplomáticos de distintos países europeos (y otros americanos) hicieron saber de su preocupación por los ataques verbales y efectivos contra la prensa motorizados por el Presidente y sus ministros, y se sumaron así a otros sectores como la Iglesia, que a través de monseñor Jorge Lozano, transmitió su solidaridad con la prensa y pidió la reapertura de la sala de prensa, que se efectivizará –según prometió el Gobierno- este lunes.

A punto de viajar nuevamente a los Estados Unidos –protagonizará solvenel miércoles un panel en una actividad del Instituto Milken- el Presidente mira de reojo el crecimiento de las opciones opositoras. Aunque por el momento no representa una amenaza concreta, el ex presidente Mauricio Macri avanza en la recomposición de sus vínculos con la política y el empresariado, con la intención de transformarse en opción nacional para las elecciones de 2027. “Está caminando, no sabemos si para apuntalar a otro, o para ser él”, cuenta uno de los referentes de Pro en la provincia de Buenos Aires, dónde soplan vientos de optimismo por la posibilidad de una reconstrucción del macrismo como partido nacional, luego de dos años de fugas, ostracismo y sucesivos pronósticos de desaparición.

“Macri puede llegar a sacar un 12, a lo sumo un 15 por ciento. ¿Qué empresario le va a poner plata?”, reflexionó un miembro del universo libertario, convencido de que serán los libertarios, con el Presidente a la cabeza, quienes aunarán las voluntades desde el centro hacia la derecha.

En el PJ, en tanto, también hay movimientos. La reunión convocada el viernes por dirigentes de distinto color político, como el auditor porteño ex albertista Juan Manuel Olmos, el massista Guillermo Michel y la ex ministra Victoria Tolosa Paz, tuvo como objetivo mostrar la incipiente conformación de un polo opositor, equidistante del cristinismo y los leales al gobernador bonaerense Axel Kicillof, y con el ex ministro de Economía Sergio Massa entre bambalinas. Uno de los miembros del triunvirato de la CGT, Jorge Sola, participó del evento, un día después de encabezar el homenaje, en Plaza de Mayo, al Papa Francisco. Una convocatoria modesta que estuvo lejos de las multitudes de otros tiempos, con ausencias de peso, como la de Kicillof. La dispersión opositora sigue siendo, por estas horas, el principal activo de la gestión libertaria.

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