La investigación fue llevada adelante por la biotecnóloga Lucía Belén Parodi en el marco de su trabajo final de grado en la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia. El eje estuvo puesto en evaluar cómo conservar estos microorganismos —provenientes de suelos vitivinícolas de Mendoza— tanto en formulaciones líquidas como sólidas, manteniendo su efectividad en el tiempo.
Durante el estudio se seleccionaron cepas con capacidad para fijar nitrógeno, solubilizar fosfatos y producir compuestos que favorecen el crecimiento vegetal. Luego se analizaron distintas condiciones de conservación durante un período de 90 días, donde las formulaciones líquidas a bajas temperaturas mostraron mejores resultados en cuanto a viabilidad y rendimiento.
El trabajo se desarrolló en el Laboratorio de Microbiología Industrial y forma parte de una línea de investigación iniciada en 2022, orientada al desarrollo de bioinsumos para el sector agroalimentario. En ese contexto, se utilizaron muestras de suelos de viñedos ubicados en el Valle de Uco y Luján de Cuyo, en colaboración con el sector privado.
Además del avance técnico, la investigación apunta a reducir la dependencia de fertilizantes químicos, proponiendo alternativas más sostenibles para el cuidado del suelo y el ambiente. En ese sentido, el uso de microorganismos nativos representa una herramienta clave para mejorar la productividad sin generar impactos negativos.
El estudio también resalta el valor del trabajo científico local y su potencial para transformarse en soluciones concretas aplicables en el ámbito productivo.
