En un nuevo capítulo sobre la agresión sufrida por una estudiante de 16 años el pasado domingo en la Plaza Sobremonte, la madre de una de las adolescentes involucradas rompió el silencio a través de una carta abierta difundida en redes sociales. En el escrito, la mujer pidió perdón a la víctima y a su familia, repudió el uso de la violencia y rechazó las acusaciones que señalaban que los padres de las agresoras se habían burlado durante la manifestación de los alumnos en el Centro Educativo Nº 27 «Gobernador Santiago Besso».
Pedido de disculpas y reconocimiento de errores
«Quiero pedir perdón. Perdón a la nena agredida y a su familia. Lamento con el alma el momento que pasó. No hay nada que justifique lo que ocurrió», expresó la mujer en las primeras líneas de su comunicado. Asimismo, intentó comunicarse de manera directa con los padres de la menor afectada para pedir disculpas personalmente, aunque hasta el momento la contraparte prefirió no entablar diálogo.
En su descargo, la madre reconoció haber minimizado las señales de conflicto entre las jóvenes, quienes pertenecían al mismo grupo de pares: «Eran de esas amistades de adolescentes que un día están peleadas y a la semana están juntas de nuevo. Yo lo tomé como algo leve, como cosas de criaturas. Me equivoqué. Minimicé conflictos que eran más serios y no estuve atenta como debería haber estado».
Desmentida sobre las burlas en la sentada escolar
Otro de los puntos centrales de la carta abierta estuvo enfocado en desmentir las versiones que circularon tras la protesta pacífica realizada por los estudiantes frente al colegio. Diversas publicaciones en redes sociales afirmaban que familiares de las agresoras se habían presentado en la institución para reírse de la manifestación.
«Se anda comentando que las madres nos fuimos a reír a la escuela el día que los alumnos hicieron una sentada pacífica. Eso no es verdad. Yo no me reí de nadie, no me burlo del dolor de otra familia. Fui a la escuela porque estoy preocupada, porque quiero saber qué va a pasar y porque quiero que mi hija entienda y repare», enfatizó.
Asunción de responsabilidades y pedido de no generar más odio
La mujer sostuvo que en su hogar ya se abordó la situación con la adolescente, asegurando que la joven se encuentra «arrepentida y avergonzada» y dispuesta a acatar las sanciones que determine las autoridades del establecimiento educativo.
Finalmente, la madre hizo un llamado a frenar el hostigamiento cruzado en plataformas digitales para evitar escalar el conflicto en la comunidad: «No pido que justifiquen a mi hija. Pido que no nos condenen con mentiras y que no se siga alimentando odio en redes. Si entre adultos seguimos echando leña al fuego, esto no se termina más», concluyó, firmando el mensaje junto al padre de la menor en representación de una familia «que se hace cargo, repudia la violencia y quiere reparar».