En 8 años hubo en el país un promedio de 36% menos de nacimientos. Por eso se espera una baja de la matricula. Especialistas recomiendan aprovechar este escenario para avanzar hacia una educación más personalizada.
En la provincia de San Luis el promedio de chicos por aula en primer grado es de 20 alumnos. Pero para el año 2027 se espera que esa cifra se reduzca a 14, debido a la fuerte caída en la natalidad durante los últimos años. Frente a este escenario futuro, un informe privado llama la atención sobre la oportunidad de avanzar hacia una educación más personalizada, que permita mejorar los resultados educativos
El trabajo se denomina “Natalidad y demanda educativa” y fue elaborado por el Observatorio de Argentinos por la Educación y el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC). En rigor se trata de un estudio a nivel nacional que advierte que ante la fuerte baja en los índices de natalidad que ha experimentado el país, “hay una oportunidad única para mejorar la calidad educativa”.
Aunque el documento no lo dice explícitamente, hace un llamado a no ajustar sobre la educación, sino a mantener las estructuras de docentes, divisiones y capacitaciones para lograr una formación mejor.
Las cifras que refleja señalan que, en los últimos 8 años, la cantidad de nacidos vivos en Argentina cayó un 36% (en San Luis fue del 30%). Y ese descenso va a repercutir en una baja aproximada del 31% en la matrícula escolar en los próximos años. “Esta tendencia puede representar una oportunidad para fortalecer los aprendizajes si se aplican las políticas adecuadas”, señala el documento.
“Entre 2014 y 2022 la fecundidad en Argentina descendió más rápidamente que en los 60 años anteriores. Este cambio trae desafíos importantes para la sociedad pero también oportunidades únicas. Las oportunidades son aún mayores en el sistema educativo, donde el menor número de niños liberará recursos (humanos y materiales) que pueden resultar en una rápida mejora de la calidad y resultados de nuestro sistema educativo”, afirma Rafael Rofman, coautor del documento e investigador principal de CIPPEC.
“La notable reducción en la tasa de natalidad y su impacto en la matrícula escolar plantea un escenario inédito para el sistema educativo argentino. Con menos estudiantes ingresando al sistema, es esencial reimaginar cómo se distribuyen los recursos y se implementan políticas educativas innovadoras”, sostiene Dolores de la Mata, economista principal del CAF – Banco de Desarrollo de América Latina.
Políticas
El trabajo asegura que “existen diferentes alternativas de política pública para aprovechar esta ventana de oportunidad de la caída en la natalidad”. Una de ellas es mantener la cantidad de secciones por grado a pesar de la consecuente reducción de alumnos que habrá. Actualmente, al ingresar a primer grado, el promedio de chicos por sección en argentina es de 23 alumnos. Se espera que para 2027 se reduzca a 15.
Otra alternativa es mantener la cantidad de alumnos por aula pero aumentar la cantidad de docentes que ejerzan un rol de tutores. “La evidencia muestra que las tutorías, definidas como un espacio de formación individual o en grupos pequeños a cargo de maestros, profesionales, voluntarios o pares, han logrado mejorar significativamente los aprendizajes de los estudiantes. Comparando el efecto de las tutorías con otro tipo de intervenciones académicas para estudiantes de primaria y secundaria con un nivel socioeconómico bajo, se encontró que las tutorías resultan ser la intervención más eficiente y robusta” Una tercera via es mantener la cantidad de alumnos por aula y capacitar en forma rotativa a los docentes mientras no están al frente de una clase.
“La evidencia recopilada en la informe muestra que estas tres situaciones pueden repercutir en mejoras en los puntajes de los alumnos en las pruebas estandarizadas y también pueden impactar en mejores trayectorias académicas y laborales en el largo plazo. La caída en los nacimientos sólo representará una oportunidad para mejorar la calidad educativa si se implementan las políticas adecuadas”, advierte el trabajo .
Mas datos finos
Un dato adicional es que la caída de la natalidad se ha dado entre las madres de menor edad. Siempre a nivel nacional, entre las adolescentes hasta 15 años la maternidad cayó un 64%; entre 15 y 19 años cayó un 62%yentre20y24años44% “Estas reducciones en los nacimientos entre mujeres adolescentes pueden tener un impacto positivo en la sociedad, ya que implican una menor probabilidad de que las jóvenes abandonen la escuela o inicien trayectorias laborales de baja calidad debido a embarazos tempranos. Al posponer la maternidad, las adolescentes tienen más oportunidades de completar su educación y desarrollar habilidades que les permitan participar de manera más activa y productiva en la sociedad”.